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(Pov Nico)
El cumpleaños del edgar estaba más prendido que nunca, ya quedaba poco copete y obviamente estábamos todos ebrios. Me apoyaba en el lavaplatos apartándome del carrete, estaba demasiado pal hoyo y si no quería vomitar necesitaba tomar un vasito de agua.

-¿Que hací aquí hueon maraco? -el Jaime había entrado a la cocina sin prender la luz.

-tomando aguita -dije arrastrando las palabras casi tanto como el Rojo.

-¿Queri vomitar?

- No si ya se me paso.

-Menos mal porque vamos a jugar a quien se puede tomar el resto de copete al seco -dijo soltando una sonrisa maliciosa.

-Ah pero que rico -dije dando un aplauso- ¡VAMOH POR ESA CIRROSIS!

Cruce mi brazo por uno de sus hombros, me colgué y tambaleandonos salimos de la cocina.
Cada uno de los chiquillos tenia una botella distinta de copete y las únicas que quedaban sobre la mesa eran las de ron y agua ardiente.

-¡La mia es la de ron! -dijo el Jaime soltándome y agarrando la botella rápidamente.

Me cago este culiao.

El agua ardiente era lo más fuerte, no se podía comparar tomarse al seco 1/4 de ron con tomarte un 1/4 de agua ardiente.

-¡Esta huea no es justa malditos conchetumares! Voy a perder.

-Miren que es correteaaaoooo, sos un miedoso Nicolazzzzz -dijo el Naiko.

Me pique en lo más profundo, como que me ardían hasta las hemorroides.

-Pasen la huea conchetumare -dije tomando la botella entre mis manos y llevándola a mis labios.

Todos los demás hicieron lo mismo bebiendo de sus respectivas botellas, me ardía el osico pero mas me ardía el ano con la idea de perder.

-NICO CAGON -grito el Jaime apenas se termino el ron.

¿Como hizo ese maricón de a peso para tomárselo tan rápido? Solo iba quedando yo y mi botella de alcohol.

No voy a poder hueon ayuaaa.

Separe la botella de mis labios sin lograr terminar con el ultimo conchito que quedaba.

-NICOOO CAGOOOOON -gritaron todos al unísono.

-Callense maricone culiao -dije enojado.

-¿Qué penitencia le damos? -dijo el Edgar divertido.

Veía como esos hueones disfrutaban planeando una penitencia para hacerme sufrir.

-NI CAGANDO CONCHETUMARE -grito el Jaime entre los cuchicheos en los que estaba excluido.

-Nononono si ya cagaste Jaime -dijo el pesho.

El agua ardiente estaba haciendo efecto en mi organismo y ya estaba viendo casi doble, se me escapaba la sonrisa de borracho.

-No quiero -dijo un Jaime evidentemente mas ebrio, parece que el ron también estaba haciendo efecto.

-Ya deja de reclamar culiao.

Habían pasado ya casi 20 minutos y aun no se desidian.

-Los conchetumare jugosos, digan la huea luego.

-Dale un beso al Jaime con tuti.

mi corazón de disparó, sentía el latido en mis oídos.

-No -dije soltando una estúpida sonrisa.

¿Y si doy un besito? ~JAINICO~Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora