Llevo 16 horas despierto sin poder cerrar los malditos ojos.
Quizás es por que el día anterior dormí cerca de 10 horas y creo que eso fue suficiente para reponerme.
En menos de una hora, que digo, en menos de media hora debo levantarme de mi colchoneta reforzada con un viejo colchón olor a orines de años atrás para ir a la preparatoria.
Llevo un mes desde que entré, las personas parecen ser amigables y otros detestables, lo típico de un salón de clases. Aparte de no poder dormir por cuestiones de tareas, otra cosa no me deja descansar en paz aún, y es que todavía sigo pensando en mi pasado, mi tormento y mi maldición de cada día.
Aquella chica que fue mi novia por un largo y corto período, seguía causando estragos en mi mente y en mi vida.
YOU ARE READING
Horizontes Perdidos
Teen FictionLa patética historia entre un chico y una chica, una relación fuera de lo común.
