Cuando se quedaba sola en la pequeña habitación solía ver como el resto se entretenía en un mundo lleno de colores y diferencias... Muy dentro de ella pensaba si valía la pena seguir viviendo en el mismo en el mismo gris y sucio basurero.
- si algún día llego a desaparecer miles de millones de personas no les importaría-, suspiró mientras hacía presión en su frágil pecho- desearía que esta mundo no sea tan gris como lo veo-, lentamente comenzaron a brotar lágrimas incontrolables... Quedando dormida al instante.
Al despertar se fijó de que había una mancha de color por su ventana, impresionada corrió a la ventana sin percatarse que la mancha crecía...
- ¿q...qué?-, susurro muy confundida al ver a un hombre que le observaba con unos ojos muy tristes y una gran sonrisa... - no te me acerques...-
-Tranquila, yo vengo para poder ayudarte. Bueno, si me lo permite-, mágicamente el hombre entró a la habitación terminando de llenar esta de colores, brillantes... entregándole un cálido abrazo...
