Capítulo 1

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—Jihoonnie, amor. Iré a hacer algunas compras en el centro comercial. Tu niñera ya viene en camino, así que espérala acá mientras tanto en el parque ¿está bien?— dijo la mamá de Jihoon agachada a la altura de su pequeño.

—Sí mamá—  respondió el infante de tan solo cinco años con la mirada algo baja y un tono apagado.

Jihoon y su madre recientemente se habían mudado de vecindario. El pequeño estaba muy triste, pues había dejado a varios de sus amigos; no sólo los que eran sus vecinos, pero también los de su escuela. El no sabía muy bien la razón por la cual se mudaba. Solo sabía que su mamá era un poco malvada por hacerle eso. Y que Jihoon pensará así le parecía bien a la mamá de este. Pues, ¿qué tiene que estar sabiendo un niño de cinco años que son las deudas y que pasa si no las pagas? Así que a ella no le importaba ser aquella bruja malvada que separa a su hijo de sus amigos. Él era aún pequeño así que podría hacer amigos facilidad.

Su madre le dio un beso en la frente y le sonrió cálidamente antes de dirigirse hasta su auto e irse en el. Por otra parte, el pequeño Jihoon se fue hasta los columpios en intentó subirse en uno. Después de varios "tonto columpio, estás muy alto" por fin logró subirse. Pero ahora el problema estaba en que no se sabía columpiar. Lo único que podía hacer era tratar de impulsarse con su cuerpo hacia delante y hacia atrás pero no lograba columpiarse.

Después de varios intentos fallidos suspiró pesado y comenzó a balancear sus piernas que ni por arte de magia tocaban el suelo y frunció el entre cejo. Se quedó mirando el suelo por unos minutos hasta que sintió una presión en su espalda y comenzó a balancearse. Pero más que alegrarse, el pequeño solo se empezó a tambalear con fuerza en el columpio; se quería bajar.

—¡Me quiero bajar, me quiero bajar, déjame bajar!— comenzó a alzar la voz. De un impulso saltó del columpio pero cayó de rodillas al suelo, haciendo que estas se lastimaran. Se sentó y con un puchero en sus labios observó los dos raspones en ambas rodillas.

—¿Estás bien? Lo siento...— un niño casi de su misma edad se agachó a su lado mientras le veía un poco preocupado.

—No... Me raspé las rodillas. Espera... ¿Tú eras el que me estaba empujando?— frunció un poco el entrecejo. Jihoon podía llegar a ser un poco malhumorado. Bueno, tal vez mucho.

—Si. Es que vi que no podías columpiarte por ti solo así que pensé en ayudarte— sonrió el azabache, ayudando al más pequeño a levantarse. —¿cuántos años tienes?— el menor de los dos abrió toda su mano dejando ver todos sus dedos. —Yo tengo seis, así que soy mayor que tú.—sonrió con algo de autoridad. Jihoon miró al azabache frunciendo el
entrecejo y le sacó la lengua, levantándose del suelo haciendo pequeñas muecas de dolor.  Miró sus heridas de nuevo y sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas; y por ende comenzó a llorar.
—H-Hey... No llores, por favor. Ven conmigo y te curaremos esas heridas ¿si?— el peli-negro estiró su mano hacia el contrario esperando a que este aceptara. —No, yo no voy a ningún lado con niños extraños que hacen que te raspes las rodillas— dijo Jihoon recordando lo que su mamá le había enseñado sobre los extraños.

—Entonces te diré mi nombre para que ya no sea un extraño—  respondió como si fuera algo obvio. —Mi nombre es Se...—

—¡Jihoonnie ya llegué!— gritó la niñera de Jihoon desde lejos.

—Ya me tengo que ir, adiós niño extraño— sonrió mostrando sus característicos hoyuelos. El mayor de los dos por su parte se quedó allí parado y un tanto sonrojado.

"¿Qué es este cosquilleo que siento en mi estómago? De seguro es porque tengo hambre... Espera, ¿extraño?" pensó.  —¡Cierto! No le dije mi nombre... ¡Bobo!— se dijo así mismo dándose leves golpes en la cabeza. —Supongo que no lo veré pronto— hizo un pequeño mohín con sus labios, hasta recordar que su mamá le había dicho hace algunos días. Al lado de ellos se había mudado un nuevo niño.  "¿Será el?"

                                                                ~~~~~~•~~~~~~

Después de que su niñera colocara dos banditas con ositos en sus rodillas-estas por petición del infante- Jihoon se dirigió hasta su nueva habitación para sacar todos sus juguetes de las cajas y dejarlos por todo el suelo. Desde carritos hasta bloques de lego se encontraban regados por doquier. Ya solo faltaba un solo bloque para completar el supuesto "castillo" que él había creado, pero antes de que colocara la pieza final sonó el timbre; haciendo que el pequeño se asustara y derribara su torre. —Yo voy...— dijo algo triste.

Bajó las escaleras con su mirada un poco baja y antes de abrir la puerta pregunto quién era. Después de recibir un "yo" por respuesta dudó en sí abrir la puerta o no, pero su curiosidad le ganó y la abrió de todos modos; encontrándose al niño de hace rato.

—Hola Jihoon— dijo con una sonrisa.

—¿Cómo sabes mi nombre— preguntó con un tono de molestia en su voz.

—Tu niñera lo gritó hace rato antes de irte. Y... Quería pedirte perdón por lo de tus rodillas—

—Disculpa aceptada, ya te puedes ir niño extraño—

Por alguna razón a Seungcheol le molestaba que lo llamase así. Era algo difícil de explicar, pero solo no le gustaba y ya.

—Mi nombre es Seungcheol, no  niño extraño. Y si ibas a preguntarme si quería jugar contigo la respuesta es no puedo. Ya que tengo que volver a mi casa a comer— sonrió algo victorioso.

—¿Quién dijo que te iba a invitar a pasar? Mi mamá dice que no debo dejar que extraños entren a la casa—

—Pero no soy un extraño, te dije mi nombre— se quejó el azabache.

—Adiós
niño extraño~— sonrió pícaro Jihoon en lo que le cerraba la puerta en la cara a su contrario. Sí, Seungcheol se quería disculpar por lo ocurrido pero también quería ir a su casa no sólo para probar que él era el niño que se acababa de mudar, sino porque lo quería ver otra vez, había algo en el que hacía que Seungcheol sintiera ese cosquilleo. Debía admitir que el menor era lindo, más que todo cuando sonreía con esos hoyuelos. Seungcheol volvió a su casa y ni siquiera saludó a su mamá para ir a su habitación y dibujar algo en una de las hojas que tenía del montón en su habitación.




¡Hola! De nuevo yo xdd. Espero que les haya gustado este primer capítulo, yo tenía pensado publicarlo mucho antes pero mi internet me odia y pues bueno. No estoy segura de que vaya a actualizar taaaaan rápido debido a los estudios, pero haré lo que pueda. Gracias por leer y besos con baba para todo el mundo (?)

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