¨Cuando mi padre me dijo que el ser humano era cruel, no le creí.
-Yo soy un ser humano- Le dije- Y no soy cruel-
-Ellos no piensan igual que tu- me contestó mi padre, parecía que con cada palabra se apagaba su voz.
Yo no me daba cuenta, pero mi padre se moría, que iba a saber un niño de apenas 7 años, atrapado en su inocencia.
-¿Los de arriba?- pregunté.
-Si- contestó el.
-Ellos también son seres humanos- respondí, seguro de mí.
-Serán seres humanos, pero no son personas Jack, una persona no esclaviza, una persona no tortura, una persona, sobre todo, no es racista...- Iba hablando cada vez más bajo, le costaba respirar, y sus ojos se humedecían poco a poco.
Comprendí lo que estaba pasando, como no me había dado cuenta. Pero también comprendí que era demasiado tarde, no podía hacer nada.
Desde ese momento sabía que mi vida iba a cambiar, la vida en SAHARA no era fácil con mi padre, ahora sería imposible, pensé.
La vida en este sitio se basa en una cosa: supervivencia; Una comida diaria, peleas, muertes, tortura, enfermedades, y, además, lo que aquí llaman, La Elección Diaria, por si fuera poco...¨
-¡Jack!-
Jack dio un salto en su silla, giró la cabeza, seguida del cuerpo, y armó su puño dispuesto a golpear a la persona que le había molestado en su único momento de paz, si es que a eso se le llamaba paz.
Antes de golpear freno el puño en seco, el cual se quedó a pocos centímetros de la cara del único amigo que tenía en SAHARA.
-Joder Brian, ¡A qué viene ese puto grito!- exclamó Jack, furioso.
-¿Qué a que viene? ¡Será porque quedan 10 minutos para la comida! ¡Y baja el maldito brazo de una vez! – Grito Brian, no era la primera vez que lo salvaba de un día sin comida.
-¿Ya son las 12?- Preguntó Jack.
-Menos cuarto, deja tu maldito librito y vamos a comer de una vez- Contestó Brian furioso.
Fueron a comer juntos, como todos los días, a la misma hora, Jack aprovechaba su único momento de descanso, escribiendo, antes de la comida, era lo único que lo animaba, ya que, donde se encontraba, se sometía a una vida llena de dificultades y crueldad.
Cogieron el tren, el cual les dejaba en aquel gran edificio, donde cientos de personas de su raza, esperaban a su ración diaria de comida.
-Jack, ¿No estas harto de toda esta mierda?- Preguntó su fiel amigo.
- ¿A qué viene esa pregunta Brian?- respondió él- ¿Qué coño estas tramando?
-Un colega mío, Edward, ¿Te acuerdas de él?, el que vio la fosa- Respondió Brian.
-Te he dicho mil veces que es imposible, ¡Nadie ha visto la fosa nunca!- dijo Jack, que empezaba a mosquearse.
-Y yo te digo que sí, la vio, y me dijo como era, redonda, con todos aquellos... animales dentro, muertos de hambre, esperando a su próximo negrito, para comérselo, como haces tú ahora con ese trozo de pan- Hizo una pausa mientras se comía también su trozo- además me contó, como un cocodrilo se comía a su hermano, de un bocado...
-¡Cállate!- Gritó Jack, todos se dieron la vuelta en sus mesas para ver que había producido aquel grito- deja de decir estupideces, todo eso es mentira- susurro Jack esta vez.
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Sahara
Teen Fiction¡Con este libro aprenderás lo cruel que puede llegar a ser el ser humano! Tras un atentado ocurrido en Estados Unidos por personas de piel negra, el gobierno de EEUU crea una ciudad en la que se encerrará a todas las personas negras del continente A...
