Eran tiempos difíciles cuando yo nací, mi hermano mayor Ian me cuenta que mi madre asistía a los enfermos mientras mi padre luchaba en el campo de guerra, siempre me contaba de la hermosa risa de ella y que en casa siempre ofrecía asilo o ayuda a los enfermos, creo que es por eso que se infecto, lucho hasta el final hasta que le llego la hora de partir, dice que le recuerdo mucho a ella. Mientras que Ian pues aunque para mi él es mi héroe, le da todo el crédito a papá, que siempre fue el más avezado de los guerreros y estaba al mando de las tropas, el entreno a mi hermano cuando yo solo era una niña y pues no lo recuerdo mucho, solo se las historias que me cuenta Ian, porque un día papá fue a pelear al campo de batalla y jamás volvió, desde entonces solo somos los dos y pues si bien nunca encontraron el cuerpo todo el mundo decía que si no lo mataba el frío lo haría la plaga, o quizás los mismos infectados que perdían la cordura y solían cometer actos atroces, hasta con el niño más inocente.
Una vez que nos resignamos de ver de nuevo a papá, no había nada que nos ate al pueblo, pero dos niños indefensos no podían caminar solos por el bosque en busca del castillo, asi que fuimos donde nuestra vecina, Agnese pero ella solo le llevaba un año más a mi hermano, lo sé no es el mejor plan que tuvimos, por eso cuando su madre la señora Lenz, descubrió nuestro plan, se conmovió y decidió adoptarnos.
Estuvimos viviendo bajo su protección y cuidados todo el tiempo, pero sabíamos que nuestra educación y todo lo que implicaba costaba y las monedas que ganaba como costurera no le alcanzaban, de vez en cuando mi hermano, Agnese y yo salíamos a cazar para ayudar un poco, y asi pasaron los años, yo ya tenía 16 e Ian 21, y justo cuando él y yo habíamos planeado escapar ocurrió una inesperada noticia que dejo a Agnese devastada y a mi hermano también. La señora Lenz había muerto, nuestra querida ¨madre¨ otra vez nos dejaba, y esa no fue la única muerte. Empezaron a surgir nuevos brotes.
- Savanah nos vamos. Ahora! - dijo Ian preocupado.- agarra tus cosas y busca tu daga.
- Espera, le diras a Agnese para que vaya con nosotros?
- Hablare con ella, espero que acepte.- dijo y se fue a su encuentro.
Le seguí muy de cerca para intervenir si era necesario, quería que ella fuera.
Estuve escuchando su aburrida conversación por largos minutos hasta que le dijo que teníamos que irnos, ahí se empezó a tornar interesante
- Agnese sé que la muerte de tu madre te afecto demasiado y te comprendo si no quieres aceptar lo que te voy a decir y es que yo... yo te quiero y necesito pedirte que huyas del pueblo con nosotros.
- Pero a dónde iremos Ian, afuera es muy peligroso y lo sabes. Yo no sé si...
- Por favor Agnese, no me puedo ir sin ti.
Estaba a punto de salir de mi escondite para persuadirla, hasta que mis oídos escucharon unas palabras que no esperaba.
... estoy perdidamente enamorado de ti.
- Yo, es que ...
- Si lo sé, tal vez no sientas lo mismo pero tenía que decirlo y aun más que se que quieres quedarte.
- No! Espera Ian, es que tú también me gustas.- dijo en tono bajo, casi sonrojada.
Después de eso se dieron un tierno beso y empezaron a reírse, yo hice un pequeño ruido simulando asco, rebelando así mi escondite y debo admitir que no era uno muy bueno.
- Savanah ya te vimos, sal de ahí.- dijeron los dos al mismo tiempo
- Con que te gusta espiar eh? Ya veré tu castigo cuando lleguemos pequeña entrometida.- Me dijo Ian.
YOU ARE READING
ISOLATION
Teen FictionSavanah y su hermano Ian, deciden salir de su pequeño pueblo tras ser este azotado por otro oleaje de un virus, pero no saben que muto y en medio de puentes puede estar su salvación o perdición. Una historia con amor, intriga, celos y acción que te...
