Hace varios años existía en un pequeño pueblo remoto, un joven llamado Elías empezaba a cursar el 4to año, solidario, humilde, responsable, de buenos sentimientos que se dedicaba a pasar el día metido en su computadora. Su día a día era, despertarse a las 7 de la mañana para su ida al liceo, una vez terminada las clases a eso de la 1 llegaba a su casa cansado, sus padres dejaban su comida en el microondas ya que siempre estaban en el trabajo, y su hermano también. Luego de comer y lavar los trastos Elías hacía lo que más le gustaba hacer, sentarse al frente de su computadora a jugar su juego favorito con sus compañeros del liceo mientras conversaban en llamadas grupales.
hora tras hora, no hacía más que no fuese jugar, aprovechaba los momentos en que se encontraba solo porque de esa forma se divertía mas con sus amigos. Luego de 2 años con la misma rutina, poco antes de graduarse, Elías conoce a una chica llamada Daniela, también de su liceo, con la diferencia de que ella estaba terminando de cursar su 3er año.
Ambos comienzan a hablar y poco a poco van conociéndose mejor, se veían por las mañanas en el liceo, en ocasiones se ponían de acuerdo para verse en las tardes, y pasaban las noches y madrugadas a través de sus teléfonos. Cómo ella estaba en 3ro y él en 5to, sus horarios de receso no concordaban, así que Elías buscaba la forma de salir de sus clases para poder verla a ella en su receso y pasar mas tiempo juntos en sus horas libres.
Pasaron las semanas y ambos comenzaron a sentirse atraídos, pero ninguno de los dos quería decirlo por miedo de no ser correspondidos, de esa manera paso el tiempo y Elías se graduó mientras Daniela terminaba su 3er año, su situación comenzó a hacerse un poco más difícil, pues ya no podían verse como lo hacían en el liceo, a pesar de eso esto no cambió absolutamente nada en su relación, al menos al principio, por así decirlo. Él se encontraba perdidamente enamorado de ella por la forma en que lo hacia sentir y la consideraba muy especial, ya que no se veían como antes le gustaba pasar esos momentos de soledad pensando en ella y en las ganas que tenia de verla pues realmente la extrañaba, mientras que ella estaba confundida, no tenia una definición clara de sus sentimientos porque sentía que todo había pasado muy rápido, Daniela no sabía exactamente qué era lo que sentía realmente y lo que quería llegar a lograr con Elías. De igual manera, ambos tenían sus salidas a distintos lugares donde podían reencontrarse nuevamente y pasar el tiempo juntos.
De esta manera los meses fueron pasando, Daniela comenzó 4to año mientras que Elías ingresaba a la universidad, fue entonces cuando hubo cambios drásticos en su relación, ella tuvo problemas para hablar con él, lo que hizo muy difícil sus comunicación, pues, no había otra manera por la cuál ellos podían tener contacto. Sin embargo, él seguía estando siempre ahí ilusionado y ella con sus dudas. No obstante, ambos igual siguieron viéndose, sólo que eran 2 veces a la semana ya que cada uno tenia sus obligaciones y el tiempo del que disponían cada vez era mas corto. En uno de sus los encuentros Elías dijo lo que tenía que decir donde daba a entender lo que le estaba pasando y lo que sentía por ella, Daniela entendió cuales eran las intenciones de Elías pero seguía estando insegura de lo que quería, sintiéndose muy apenada, le dijo que no podía tomar esa responsabilidad, no solo porque no se sentía segura, sino también porque no sabía cuales eran sus sentimientos hacia él. Pasaron tres días luego de aquella conversación, hasta su próximo encuentro y se notaba la tensión entre ambos, no era la misma situación, llegaron a un acuerdo el cual era tomarse un tiempo para pensar las cosas ya que había mucho por reflexionar. Fueron cuatro los meses que estuvieron sin comunicarse, ese lapso de tiempo el se sentía vació, totalmente desecho, devastado y miserable, se volvió frío, cerrado e intolerante ya no le importaba nada, para él las cosas habían perdido su significado y la felicidad no era un lujo que podía darse estando lejos de lo que mas queria.
Cuando llegó el día de su reconciliación ambos estuvieron sumamente felices, él no podía esperar a verla, pues había estado esperando cuatro meses para eso aunque a pesar de su cambio, él seguía sintiendo lo mismo por ella, estaba totalmente entusiasmado, impaciente y desesperado, por fin veía a la mujer de la que se enamoró, luego de tantas noches de insomnio, llantos, despecho y amargura ahogándose en su propia soledad, se había presentado la oportunidad por la cual tanto había esperado. En el momento en el que hicieron contacto visual, Elías estaba tan feliz que corrió a sus brazos, pero ella estaba diferente, no era la misma persona de la cual se había enamorado y mantenía tantos recuerdos que lo hacían sentir feliz tan solo de pensarlo, sintiendo el cambio Elías quedo devastado y decide hablar con ella acerca de los motivos por los cuales se comportaba de esa manera. Luego de una exhaustiva charla, Elías entendió lo que pasó, Daniela había conocido a otra persona en ese lapso de tiempo en el que cual ellos no había tenido contacto.
Elías, sintiéndose como nunca se había sentido en su vida y ocultando la tristeza que enmascaraba su rostro, entiende a Daniela de manera que le dice: "Yo quiero que tú seas feliz, sea con quién sea, aunque a mí no me guste esa persona yo quiero verte siempre con una sonrisa en la cara, porque tu felicidad es lo que más me importa. Si tu estás feliz, yo estoy feliz." Elías, luego de esa grande sorpresa que se llevó, volvió a esas largas noches de insomnio y llantos que desgastaban su garganta, a pesar de todo decide no darse por vencido, no iba a dejar que la mujer de la que él se enamoró se fuera tan fácilmente. En el transcurso del tiempo Elías se da cuenta de que Daniela está muy apegada a su nuevo amigo y nota que poco a poco se está alejando de él y empieza a sentirse cada vez mas inseguro pues la mujer que ama a pesar de estar luchando por ella se le escapa entre las manos. Vuelve a lo mismo de siempre, cansado de siempre ser él el afectado, empieza a dejar de ser insistente porque se dio cuenta que lo único que lograba era hacerse daño él mismo, de ahí la frase: "El que persevera alcanza, y el que insiste sufre". Lleno de odio y rencor, Elías decide dejar ir ese amor, esos hermosos ojos negros, ese muy bello lunar al lado de sus labios, esa nariz poco robusta en la punta, sus conversaciones de trasnocho, esa dulce mirada de ángel, esa persona que lo hizo sentir como nadie mas lo había hecho sentir que consideraba tan especial, esa Daniela...
un sueño que fue imposible de realizar, dejó ir a la reina de su castillo, pues la reina no estando conforme había conseguido un rey con el que estaba feliz, siendo Elías solamente otro súbdito del palacio. A los pocos meses de que Elías dejara a un lado los sentimientos y todo aquello por lo que alguna vez luchó, ahogado en pena no salía de su habitación, no podía comer porque su cuerpo no pasaba la comida, dejo de ir a la universidad, se volvió ermitaño, pues para el ya nada valía la pena, nada tenía sentido, no quedaba nada que hacer, el mundo en el que una vez estuvo le parecía lejano, ahora se encontraba en un mundo totalmente distinto donde reinaba la oscuridad. Sin ninguna otra alternativa razonable, Elías busca una pistola y la introduce en su boca, queriendo jalar del gatillo, bañado en lágrimas, no puede hacerlo, piensa acerca de ello, siente una gran impotencia consumido por la ira, tira la pistola al suelo consciente de los pensamientos que recorren su mente, sus ganas de vivir se han ido completamente pero no tiene el valor de acabar con su vida, se sienta en su cama y suelta lo que siente por dentro, las lagrimas recorren sus mejillas llenas de dolor las horas pasaron hasta haberse quedado dormido.
A la mañana siguiente, Elías intenta hacer una vez más lo que intentó el día anterior, otra vez, pone la pistola en su boca y procede jalando el gatillo, dejando atrás todo por lo que alguna vez luchó pero no supo merecer. Su amor, Daniela, era feliz con otra persona, recordando que él le había dicho a ella que su felicidad era lo más importante para él. Elías fue encontrado muerto en su cuarto el 29 de Junio del 2010 con una nota en su mano que decía: "Te amé intensamente, te entendí completamente, te conocí poco a poco, te sentí como nunca había sentido a otra persona, te lloré en diversas ocasiones desconsoladamente, te sonreí a pesar de estar destrozado por dentro, te creí totalmente, te apoyé siempre, te escuché cuando mas lo necesitabas, te esperé hasta que no pude mas, te pensé de manera pura y sincera, te abracé en tus momentos de dolor, te escribí siempre que pude, te hice reír cuando mas lo necesitabas, te consolé, te confié lo que nunca le diría a otra persona, te aconsejé a pesar de que eso te alejara de mi y aún así, no te supe merecer. Perdóname por no ser eso que esperabas"
Fue entonces cuando pude comprender que, El que se enamora pierde.
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El que se enamora pierde
Short StoryEn ocasiones las cosas no suelen darse como queremos, solemos dejar nuestras mejores oportunidades sin saber que nunca volverán a repetirse y pasaremos gran parte de nuestra vida arrepintiéndonos por este gran error que nos va consumiendo lentamente...
