Ahí estaba yo, contemplando la puerta del director que estaba tan cerca de mi, "espero que no hayan descubierto la verdad" pensaba, "que no llamen a mis padres". Pero mis pensamientos fueron interrumpidos por el sonido estruendoso de la puerta abriéndose, cada vez más, mi corazón palpitaba fuerte, claro, estaba nerviosa.
De ese dichosa sala salía Theo, con la cabeza baja.
"Maldición Theo, ¿Qué dijiste?"
Fijaba mi mirada en él, mantuvimos contacto visual por un corto período, porque él bajo su vista como apenado.
-¿Señorita Fernández? -Alzó la voz el director interrumpiendo la escena.
Respire ondo y me pare para ingresar a la pequeña sala a la que llamábamos dirección.
Una vez ingresado ambos, me pidió que tome asiento, hice lo que me "ordenó" pero él no, solo se dedicó a mirarme fijamente.
"Esto se esta volviendo incómodo, su mirada es muy profunda a lo que causa que sea más agobiante estar ahí"
-Puede irse. -Sonrio.
-¿Qué? -Me mostraba sorprendida.
"Pensé que iba a ahogarme de preguntas no solo mirarme por un tiempo y decir que me podía ir"
Él no me dirijio otra palabra, abrió la puerta para que me retire, echándome prácticamente, me pare pero antes de que cruce la puerta .
-Fernández. -Dijo.
-¿Si? -Respondí.
-Sé lo que hicieron Theo y tú, no estoy loco, pero acuerdate estas palabras, van a caer muy pronto. -Sonrió.
No me molesté en responderle, solo sonreí y me retiré.
Trate de no darle importancia a la advertencia y me diriji a clases, a la de gimnasia para ser específicos, donde deberia estar hace un principio.
Corrí lo más rápido posible hasta el gimnasio, una vez llegado, mis compañeros pararon sus actividades para observarme detalladamente.
"¿Qué tanto miran estúpidos? ¿Sus vidas no son demasiadas interesantes como para fijarse en mi? "
Mientras seguía insultandolos en silencio se acercaba la maestra, tocando el silbato, señal de que tenían que volver a sus actividades.
-¿Todo bien Candy? -Me susurró.
Yo solo asenti y pregunté por Theo.
-Esta trotando al igual que tus compañeros, deberías empezar a hacer lo mismo. -"sonrio"
Yo devolvía el mismo gesto y empezaba con la clase.
Pasaron los minutos y ya se había terminado.
Lo único que me importaba era buscar a Theo y ahi estaba, marchándose del gimnasio, intente seguirlo pero él cada vez aceleraba sus pasos.
"¿estará tratando de evadirme?"
-Demonios. -Dije furiosa ya que, lo había perdido de vista.
-¡Hola! -Se escucho la insoportable voz de Melanie atrás mío.
"Genial, lo que me faltaba"
A estas alturas de darán cuenta de qué no soporto ciertas personas.
-Hola. -Respondí, sin mucha importancia hacia ella o al menos el diálogo que íbamos a mantener.
Creo que observó que yo estaba con la mirada por todos lados, claro, estaba buscando a Theo.
-¿Se te perdió algo? -Pregunto.
"Si, mis ganas de vivir"
-Solo busco a Theo. -Respondí.
Ella tomo mi mano y me empezo a llevar quién sabe a dónde.
-¿Qué estas haciendo? -Pregunté mientras trataba de sacar su mano de la mia.
Ella no respondio y ni siquiera se volteo a verme si todavía esta viva por lo menos. Lo único que se dedicaba era a decir "permiso" y no chocar a otros estudiantes, si es que se los pueden llamar así.
"Permiso, claro, a ellos les mostras respeto pero a mi me tomaste la mano son decirme nada"
Seguimos así un rato así hasta que entramos a un pasillo, que nunca en mi vida escolar había visto. Lo peculiar de ese extraña novedad es que no habia absolutamente nadie, una vez ingresados solto mi mano.
"Por fin"
Yo la mire, esperanzada de que me diera una explicación a lo que habia hecho pero a cambio de eso, me señalo una puerta que estaba a una derecha de nosotras.
-Theo se encuentra ahí. -Dijo. -Vi cuando entraba, siempre esta, no sé que hace, nunca le pregunte y menos entre.
Yo agradecí por haberme llevado hacia él.
Estaba a un punto de entrar hasta que interrumpe mi acción con sus palabras.
-Emmm, escucha, Candy. -Interrumpe con la mirada baja acomodándose un mechón de pelo.
-¿Sí?
-Queria saber si esta tarde estas libre. -Seguia con la misma mirada hacia el suelo. -Para salir a algún lado o tomar, lo que quieras tú.
"Wow, ¿Melanie invitándome a una cita? Pensé que me odiaba, de hecho, tenia la ilusión de que me odiara"
-Emmmm. -Me rasque la nuca.
Ella levanto su mirada penetrandome con esos ojos verdes, grandes, que a todos les gustaba.
"Maldición, no puedo decirle que no"
-Si, me gustaría pasar ese tiempo contigo.
"¿Qué acabo de decir?"
Ella dio un suspiró de satisfacción
-Entonces, ¿tipo 6 paso por tu casa?
Yo asentía con una sonrisa de estúpida.
Ella sonrio y se fue.
"Me odio tanto"
Daba un suspiro de alivio mientras mi cuerpo estaba apoyado hacia la pared, dejando al frente mio la puerta donde, a dentro, se encontraba Theo.
Miraba un punto fijo, pensando, hasta que esa puerta se abrió.
-Cand? -Se escucho una voz masculina.
Alze la vista y era el tan esperado Theo.
-Dios, estúpido, ¿querías escapar de mi?
-Queria estar solo por un momento. -aparta la vista al igual que yo.
Nos habíamos quedado un momento en absoluto silencio.
-Va a ser mejor que entres, quiero mostrarte algo.
YOU ARE READING
Candy
Random¿Cómo empezar esto? ah...bueno, esto, es, bueno... es una locura, lo sé, pero no me arrepiento en nada de lo que hice, digo, hicimos. Todo empezó por tentación y termino siendo adicción.
