Hoy, como cada día, desperté por el sonido chirriante del despetador del móvil que rápidamente apagué con los ojos entreabiertos debido al sueño. Un día más lleno de monotonía y ganas de faltar a clase por no querer encontrarme con nadie conocido.
Me sentía horriblemente mal y no era una sensación física. Me siento, como casi siempre, como un pájaro enjaulado al que en su día cortaron las alas e intenta volver a volar, obstinado en surcar el cielo tan sólo una vez más. Y realmente nunca he ententido por qué me siento así. Tengo todo lo que necesito; ni más, ni menos.
Pero la soledad me destruye por dentro cada día un poco más, y tengo muchísimo miedo de admitirlo ya que podría perderme en ella y acabar viviendo dormida. Sinceramente, creo que eso es lo peor que puede pasarle a una persona ya que seguiría respirando, latiendo, caminando, soñando... Pero sin sentir absolutamente nada. No habría miedo, tristeza o pena; pero tampoco alegría, euforia o nervios por la ilusión de algo nuevo.
Durante mucho tiempo me sentí así y, créeme, no hay peor sensación en el mundo. Pero bueno, aquel día debía comenzar, como todos. ¿Qué razones tenía para salir de la cama, sin embargo? Ninguna en absoluto. Pero tampoco tenía razones para quedarme allí y perderme todo lo bueno que podría pasarme. Nunca hay que perder la esperanza, ¿no? Al menos es algo que he aprendido con el tiempo.
Como siempre, me pongo "guapa" para ir a clase. Una falda bonita, un vestido que me siente bien... A veces uso pantalón, pero no me gustan demasiado. Arreglarse para que gente a la que le importas una mierda, por hablar claro, te vea. Y luego esas mismas personas hablarán a tus espaldas sin haberse parado ni tan siquiera a conocerte, y mucha gente te odiará sin tener motivo alguno. Sin embargo, una se acaba acostumbrando a ello y comprende que debe pensar sólo en su objetivo.
¿Pero qué más da lo que yo diga? Es como cuando voy a ver vídeos para saber consejos para sentirme mejor física y mentalmente y aparece la típica chica barbie que habla de que tienes que ser tú misma, de no dejarte llevar por los demás, que no debes darte por vencida... ¿Pero de qué me hablas? ¿Qué problemas sociales habrá tenido esa chica para hablarme así? Y no digo que esas personas no tengan sus propios problemas, pero me gustaría verlas pasar por lo que yo pasé el año pasado, con mi físico y con mis problemas y ya me dirá lo que de verdad es difícil.
Porque yo sé lo que es caer y levantarse una y otra vez, y verse perdida y sumergida en la soledad más remota cada día de mi vida. Y aunque ya haya pasado todo, hay cosas que por mucho que una se empeñe son imposibles de olvidar. Siempre he mantenido que, el día en que deje de llorar al recordar el pasado, seré realmente feliz.
Lo único que sé es que en esta vida hay que ser una cabezota e ir a por tus sueños, sean cuales sean, y yo quiero saber lo que es sentirse completamente bien.
YOU ARE READING
Palabras perdidas
Non-FictionTal vez no os guste mi historia o tal vez sí. Eso no puedo saberlo. Sin embargo, desearía que sea quien sea la persona que lea esto, la disfrute, porque ésto es lo que soy y que leas con tanta ilusión como yo escribo. Por primera vez en mi vida voy...
