En dos semanas comenzaban las clases; este año soy profesora en dos materias de la carrera de Turismo, Historia de la Cultura Latinoamericana e Introducción sociológica.
Estaba entusiasmada con el proyecto que aprobó el Ministerio de Turismo de la provincia en conjunto con la Universidad de Buenos Aires. Espero que me mantenga entretenida ya que para mí este año iba a ser diferente, tenía que comenzar a hacer buena vida, "portarme bien" por así decirlo. No más salidas nocturnas, tenía que poner orden en mi vida empezando por comer sano, adiós a la comida chatarra, aunque mi físico no me lo haga notar, en un par de años me va a pasar factura. Basta de jugar a las barbies, no más mujeres o por lo menos iba a tener que ir reduciendo, no podía jugar con ellas. No solía repetir a la misma en mi cama. Esta era la única manera de no sentirme sola y vacía, al no acostarme dos veces con la misma, ellas perdían el derecho de exigirme algo más.
Sé muy bien que saltar de cama en cama me completa solo por unas horas pero no pensaba arriesga mi estabilidad, la verdad es que tengo miedo, nunca me enamore y no pienso hacerlo, ¡Jamás!
***
Ya podía decir que era estudiante de la Carrera de Turismo, tenía en mano el comprobante de inscripción. Debo ser la única persona que estudia solo por gusto y aburrimiento. Ahora la ansiedad me va a carcomer, recién en dos semanas comenzaba a cursar.
Tenía que contarle a alguien y ese alguien siempre era mi hermana. Llegue a casa me puse bien cómoda, es decir impresentable para el que toque el timbre.
—Caro, ¿Como estas?
—Hermanita, bien ¿Que hacías? Ya sé, no me digas... en el sillón con un té.
—Te odio, ¿Hay cámaras en mi casa?
—No chiquita, te conozco, sos un tanto rutinaria ¡Contame algo nuevo!
—Me anote en la Carrera de Turismo.
—¿Turismo? Es broma...
—¡No nena! Que tiene de malo, es para hacer algo nuevo.
—Vos sabes lo que tenes que hacer en vez de estudiar la Carrera de Turismo, ¡Viaja! Sé que te morís de ganas y obvio de miedo. ¿Sabias que viajar hace que te reencuentres con vos misma? O que te encuentres una novia.— Largo una carcajada en mi oído.
—No te rías, ya hablamos este tema.
—Vos siempre con la excusa perfecta, tenes más de tres meses de vacaciones y no sé si más, mira que si no te apuras te las uso yo.
—Bueno por algo se empieza ¿No?
—Tenes que salir, voy a organizar una salida, tengo a alguien para presentarte.
—Olvidate, sabes muy bien que no quiero. Te corto.
—No cambias mas.— Se hizo un silencio, sabía que tenia razón en todo, pero no pensaba dársela.—Igual tengo fe que aparezca esa persona que te haga viajar, o mejor dicho vivir.
—Seguí soñando Carito.
—Te dejo hablamos mañana, tengo que cocinar, me hace ruido la panza.
—A ver cuando venís a cocinarme.
—Arreglamos en la semana. Te quiero.
—Yo también hermana.
A parte de la mejor hermana es una gran chef. Ella y mi amiga Maggie son lo único que tengo.
**
—¿Y? ¿Estas nerviosa?—Mi hermana me hablaba por celular.
—Algo, por fin llego el día.
—Ni que te fueras al Congo Belga hermana.—Sabía que no me terminaba de comprender, pero para mí esto es realmente importante, decidirme a hacer algo que me gusta. Hace años que no me dedico algo de tiempo a mí misma.
—Sabes muy bien que soy algo ansiosa. Te llamo más tarde Caro.
—Suerte linda, después contame.
Como responsable y correcta que soy llegue veinte minutos antes. Me senté adelante de todo, en el primer banco, era la única en el aula así que aproveche y saque un borrador el cual tenía que corregir.
De a poco el aula se iba llenando, eran todos recién salidos de la secundaria me sentía realmente vieja, sé que solo tengo 32 años pero comparada con las chicas de 18 es algo...extraño, están llenos de vida como si tuvieran hormigas por dentro, será que me resulta raro ya que nunca fui así en mi adolescencia.
Ya era la hora, la profesora no había llegado, si hay algo que odio es la impuntualidad, juegan con mi ansiedad.
Luego de varios minutos llega con una gran sonrisa y saluda alegremente como si nada, se para de espalda y escribe su nombre, dirección de mail, aula y hace un breve cuadro con lo que supongo que son las unidades que vamos a tratar en este cuatrimestre.
Saco mi cuaderno y me dispongo a escribir mientras escucho como ella explica cada unidad.
—Bueno mientras ustedes toman nota yo voy a pasar asistencia, luego nos presentamos uno por uno para conocernos mejor.
Luego de varios presentes—Lucia Tedesco.—Cuando levanto la mirada y me cruce con la de la profesora no lo podía creer. Me quede helada, ¿Se acordara de mí? Me dedico una sonrisa cómplice la cual no pude evitar devolverle, era imposible no hacerlo, me atrapo, deje de copiar y me quede mirándola mientras seguía pasando asistencia.
—Bueno ahora es el momento donde nos presentamos...
Continuara...
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Mi guía
RomanceLucia una mujer dedicada exclusivamente a su trabajo, dejando de lado sus gustos y deseos. Siempre que el amor golpeó su puerta ella lo observo por la perilla sin siquiera contestar. Lujan, una mujeriega imparable la cual dice que jamas se enamorara...
