El amor: Una palabra; miles de significados. Un sentimiento; y una gran locura.
Eso es lo que ronda mi cabeza en estos momentos. Sí, estoy enamorada. Hay tantas cualidades que pasan en lo más oscuro de mi mente, pero hoy lo que me esta completando es el amor entre la curiosidad. Ésto no es casual en mi. No me suele pasar. Intento mantener todo en calma, estuve trabajando mucho en eso. Pero él llega y hace que mi mundo tiemble en un instante. ¿Cómo es posible? Definitivamente está siendo un delirio, otra vez.
Hoy me despierto sin ansias de comenzar, las únicas emociones que tengo son por quedarme en mi cama y soñar con los ojos abiertos. Pero debo ir a la escuela.
Después de tomar el transporte y llegar tarde a la clase, voy y me siento en mi lugar de siempre; el fondo. No suelo prestar tanta atención como los años anteriores, mi vida es un enigma y yo misma sé que tengo que descifrarlo. Tiendo a pensar en eso y argumentos similares. Usualmente allí también intento dibujar lo que mi alma quiera, pero siempre termino graficando criaturas no muy amigables, es decir, oscuras.
Ah, se me olvidaba. La mayor parte del tiempo suelo contemplar al chico mas curioso de la sala; aunque ni siquiera puedo saber su nombre. Nunca tuve el valor de acercarme y crear una charla con él, simplemente nos cruzamos en los pasillos. Que triste ¿No?. Tampoco hablo demasiado con la gente de éste colegio, soy nueva en este lugar, tengo unos pocos amigos y no está en mis planes interactuar con nadie, obviamente que excepto él; el chico tan misterioso sentado en dos asientos posteriormente a mi.
Tengo tanta curiosidad por este chico, nunca me surgió tanto enigma en mi cabeza. Él es de mi estatura, no tan alto. Físicamente lo mas atrayente son sus ojos; color miel. Nunca vi unos ojos tan hermosos en mi vida. Dicen que los ojos son las ventanas del alma. Creí en eso en el instante que cruzamos miradas. Suena a cliché pero así fue. Desde ese momento quise saber sobre él.
—señorita... Luz. ¿pudo descifrar ésta ecuación? —Se escuchó desde la pizarra con tono desafiante. Mi cable a tierra. Uf.
Era la odiable profesora de matemáticas. Útilmente odio ese tipo de desafíos.
—No, no pude. —Dije sin ánimos.
—... ¡Luego no se queje sobre su desempeño! —Me contestó escribiendo sobre un cuaderno.
Luego de 3 largas horas más, y una buena siesta en clase de historia, llegue a mi casa, anonadada por el enigmático chico. Era jueves y ya pasó el penúltimo día antes del receso escolar. Moría por que estas vacaciones llegarán. No porque quisiera hacer algo productivo, sino que me mataba de ansias por salir de esa estúpida escuela.
Me dejé caer sobre mi cama, tan pensativa. Quiero saber sobre ese chico...¿Como será? No quiero conocerlo. ¿Qué tal si es como todos los tontos chicos? Sería una gravísima desilusión para mi. Lo imagino tan... especial. Veo ante sus ojos que él es diferente. O tal vez sólo estoy de nuevo delirando y es una persona normal. Basta Luz. Deja de pensar de más.
En toda la tarde leí, luego fui al psiquiatra y cuando llegué me inundaron unas magnificas ganas de llorar. Y lo hice. Me fundí en mi cama y derramé lagrimas con toda la euforia que tenía. Grité cubriendo mi boca con la almohada, luego me quedé acostada en silencio observando cada detalle de mi habitación hasta quedarme dormida.
A la mañana siguiente desperté con muchas ansias. Fui a la escuela y llegué cuando estaban todos en el aula. El famoso chico estaba sentado. Él estaba leyendo. Paso por su lado intentando ver el nombre. ¡ESTABA LEYENDO A CORTÁZAR!
Oh Dios, tuve que ser tan ingenua al mirarlo que con mis caderas choqué el libro de mano y cayó de golpe al piso. Que vergüenza. Lo levanto, era uno de mis favoritos, "Rayuela". El chico se pone de pie y yo levanto el libro antes de que él lo haga. Se lo doy mirándolo e intentando no ponerme como un tomate. Pero fue tarde, ya sentía mi cara hirviendo.
—Te gusta Julio Cortázar? —Dije sin saber de donde salió ese coraje.
—Es el primer libro que leo de él, pero ya voy por la segunda parte y me está encantando. ¿Y a vos? —Su dulce voz asombró mis oídos.
—Es mi escritor favorito. Y ese libro, lo creó con más inteligencia que toda esta gente junta. —Le dije mirando a mi alrededor.
—Es más que obvio.- Me dijo y sonrió, resaltando su perfecta dentadura.
— Señorita Martinez vaya a su asiento.- Dijo el irritable profesor de Biología.
Intenté a avanzar pero su brazo me tomó desprevenidamente, lo miro y luego bajo la mirada por mi vergüenza.
— Ey, ¿Qué haces después de clases?.- Me susurró al oido.
—No tengo nada planeado.
—Me gustaría seguir ésta charla ¿Que tal si te espero en la salida?. —Me contestó mirándome con esos hermosos ojos.
—Está bien. —Digo sin notar que me estaba por caer del entusiasmo. Estoy estupefacta por lo que es. Mejor que lo que imaginé.— Espera, ¿Cómo es tu nombre?.
—Me llamo Pablo.
Es perfecto. Alguien que me mate, por favor.
YOU ARE READING
El Amor Ante La Locura
RomanceSoy Luz, y estoy enamorada del enigmático chico de mi clase. En ésta historia voy a escribir mis más profundos pensamientos y sucesos. También escribo correos a mi mejor amiga que vive del otro lado el país. Pero lo triste, es que estamos en la rea...
