Un adulterio

112 0 0
                                    

Un adulterio de Ciro B. Ceballos

"Tenía la convicción, robustecida por la agresión de los presentimientos, de que su existencia estaba próxima a extinguirse como una lámpara con poco aceite.

La parca lo llamaba"

.

"Se retiraba moribundo a sus cuarteles de invierno. Se retiraba abrumado por las equivocaciones, por las derrotas de la vida, debilitado por los deleites capitosos, por las enfermedades venéreas, a esperar el desastre, el fin de la odisea de sus extravíos, sin haber gozado verdaderamente, si haber amado con toda la intensidad expansiva de su alma, sin haber amado con castidad, con santificación intelectual, con grandeza de espíritu, con entusiasmos lícitos".

.

"Ser árbol.

Formar parte indubitable de la naturaleza reproductora.

Sacudirse con noble brío al impulso de los vientos...

Tonificarse con las lluvias primaverales....

Vigorizarse con las tempestades...

Tener arpegios...

Tener nidos...

Crecer suntuosamente, decorando el paisaje que embellece el poema de la creación.

Ser misericordioso...

Dar sombra a los tristes.

A los pensativos.

A los amantes..."

.

Luego el té, el kirsch, el orgasmo de la atmósfera extenuada por el perfume de la bella, la proximidad de los sexos antagónicos, la música evocadora de las voces juveniles, animaron a los interlocutores, haciendo que de galantería en galantería, de sonrisa en sonrisa, se aventurasen por el camino de las confidencias hasta acabar por llegar a ser los mejores amigos del mejor de los mundos posibles...

Hablaron de literatura.

.

Él era una desesperación.

Ella era una clemencia.

Él era una duda.

Ella era una iniciación.

Él era una lágrima perdida.

Ella era una sonrisa errante.

Citas de librosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora