capítulo 1

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-¡No me ase ni puto caso!- grita mi hermano abentando el casco de su motocicleta a la pared del despacho de padre.

-¿Que hiciste Ahora?- dijo padre con voz severa y su vista fija en mi, algo nada agradable.

-Fui donde Gabriela y la rete- dije con voz queda.

-Eres muy buena y se que la podras vencer pero no mides consecuencias, te metiste a insultarle en su propia casa que si no mal recuerdo es la misma de nuestro enemigo, bien podrías salir lastimada de ahi o quizá muerta y sido de alimento para sus perros- dijo mi hermano ahora más relajado y desparramado en el sillón de fino cuero negro .

Padre se levantó de su comoda silla y camino hasta detenerse frente a mi, subí mi mirada para encontrarme con la suya arrebatadora y enojada.

Me sorprendí cuando  me abrazó fuerte y plantó un beso en mi cabeza.

-¡Maldición Zuria eres mi puñetero orgullo!- gruño padre aun abrazandome.

-Eso me dijiste a mi ayer- comentó mi hermano, padre me soltó y se volvió a Samuel.

-Eres mi orgullo de hijos hombres y Zuria de hijas mujeres- dijo padre encojiendose de hombros.

-Soy tu único hijo hombre- dijo samuel simulando enojo fallando estúpidamente en el intento causandole gracia a padre.

-soy tu unica hija mujer- dije igual.

-Entonces ambos son mi puñetero orgullo ¿Contentos?- preguntó exasperado dejando caer sus manos en los muslos en señal de rindicion.

Padre regreso de nuevo a su silla pareciendo ser un abogado, licenciado o algo por estilo, cosa que padre estaba muy lejano de ser  y no por el conocimiento si no por su ambiente de realidad de su trabajo.

El celular de Sam sonó y pidiendo disculpas salió del despacho.

-Olle papi- dije sentandome en una silla de madera beige del frente de su escritorio, alzó la vista de los papeles que leía.

-¿Que Princessa?- dijo prestandome absoluta antencion cruzando sus brazos por encima de su pecho.

-La carrera es dentro de una semana, las motocicletas que tengo son muy buenas, pero quiero impresionar aun mas papi- comente poniendo cara de inocencia.

-Tu impresionas a cualquiera con cual sea de tus motocicletas cariño-

-padre pero me preguntaba si podríamos permitirnos una nueva que sea solo diseñada para mi-

-¿Otra motocicleta? Hija pero si ya tienes 12 y eso sin mencionar tus 3 camionetas y los dos minis, aparte de quien sabe que tanto tengas en casa de tu madre, solo llevaz 3 meses aqui y mira lo que as despilfarrado.-

-¿Estas es quiebra?- pregunté.

-No cariño- respondio.

-¿Entonces una motocicleta baratisima te ara mas pobre?-

-Asi que baratisima eh- dijo arqueando una ceja.

-No contestaste a mi pregunta- lo señale con el dedo indice reluciendo mi uña larga y limada de un negro mate.

-No cariño una motocicleta mas no me dejara pobre, solo recuerda que dijiste baratisima-

-Gracias padre- me levanté, rodie el escritorio y lo bese en la mejilla para luego dirijirme a la puerta y antes de cerrarla vi a mi padre negando con la cabeza divertido.

-!Jake!- grité, enseguida llegó luciendo brutal vestiendo completamente de blanco.

-¿Ahora que quieres?- dijo, su voz gutural y varonil rebotó por el pasillo de paredes escarlata.

-Quiero que me llevez donde Zak- pase asu lado de forma indiferente pero me estampó contra la pared sujetando mi cuello con fuerza y devorando mis labios.

-Mi padre bien podría materte ahora mismo- dije sobre sus labios.

-No lo ara, soy de lo mas fiel que puedas imaginar en negocios y en mis relaciones- con cada mano expandida por cada una de mis nalgas les dio un apretón seguido de otro.

-Mira que diferencia yo soy de lo mas infiel de lo que tu podrias imaginar, mucho mas que 10 mujeriegos juntos, tan solo piensalo- apretó la mandíbula y yo sonreí burlona.

-me gustan los retos- dijo a los pocos segundos incorporándose.

-espero también te guste los corazones rotos y si no es asi entonces alejate de mi- lo empuje lejos de mi cuerpo tomandolo desprevenido.

Ohi una risotada detras de mi pero no me pare hasta llegar a la camioneta de padre, tampoco espere a que me abriera la puerta, prendi la radio a todo volumen porque sabría que de lo contrario jake quedria retomar la plática algo que definitivamente no quería hacer.

Las llantas de la suburban derraparon en la grava del taller de zak, baje dando un portazo, jake colocandose a mi lado caminamos ala entrada.

-Hola zak- lo salude.

-Hola, ¿como esta mi clienta mas recientemente favorita?-

-Zak no vine aqui para decirte como me ciento justo ahora, mas bien como me quiero sentír el sabado próximo, quiero sentirme única, especial, revelde pero sin usar el negro, nada de negro, algo femenina pero nada parecido a barbie, quizá algo de glitter pero sin exageración, colores neutrales como rosa bajo y blanco, mucho blanco aunque me gustaria algo com toques y bordes plateados ¿puedes con eso Zak?- le pregunte al rubio de piel roja y sudurosa a causa de trabajo.

-claro, estas en el lugar correcto, creo que es lo que buscas, se que correras contra Gabriela Mc'telys, hace un rato estubo aqui también por una  motocicleta nueva, pero no te preocupes que las características son completamente distintas, podrían decir que te quiere intimidar- dijo zak.

-Mira zak, no hay manera de que esa estupuda chica logre intimidar a alguien, asi que no me preocupo, solo te quiero aclarar que si me enteró que llegas a sabotear mi motocicleta por órdenes de ella acabaré contigo, porqué seras muy buen diseñador de motos Pero en cualquier lugar puedo encontrar otro, pero tu Zak, tu no puedes encontrar alguen que te traiga de vuelta a la vida después de una dolorosa muerte- lo amenazé.

-yo no aria eso señorita, pero me gusta que me hable de frente, los diseños estaran en la bandeja de entrada de su correo a las 10 en punto-

-los espero, hasta pronto Zak- di la vuelta con jake y caminamos por la graba mis zapatillas hundiéndose con un chasquido de suaves pisadas jake después de un mensaje estuvo en silencio todo el tiempo.

Una motocicleta con un estúpido conductor paso a nuestro lado haciendo resonar su motor de manera dolorosa de camino al taller de Zak, Jake aprovechó para estrujarme con su pecho y atacar nuevamente mi voca de manera feroz y no es que me quejará pero no quería que se le hiciera costumbre.

Después de llegar a casa subi directo a mi alcoba para tomar una ducha y dormir.

Narcotráfico MundialOpowiadania do pokochania. Odkryj je teraz