En un día hay miles de posibilidades de que pasen distintas cosas. Una de ellas es enamorarse. Claro que si vas con la vista en el celular es mas probable que te atropelle un auto, pero aun así te podes enamorar. Y caminar distraído por la calle era justamente lo que él hacía. Pero no me malentiendan, agradezco muchísimo que fuera tan descuidado porque de no ser por eso no lo hubiera conocido.
Recuerdo que al verlo tan centrado, quise molestarlo. Lo empujé y me miró. Su mirada fue de odio pero yo sentí mariposas en el estomago. En aquél instante pensé en gases, pero ahora se que fue amor. Me le quedé mirando un instante y después le pedí disculpas.
Así comenzó nuestra historia.
