Carta a mi padre.
Papá, a veces me pregunto, "¿dónde estará?", o, "¿por qué mi papá no estuvo?", y trato de buscar una respuesta que solo el podría darmela, pero claro, como no sé quien es, no me la puede brindar.
Pero... ¿por qué se habrá ausentado tanto? ¿por qué habrá decidido irse? Tal vez no me quiso, tal vez tenía otra familia, ¿quién sabe?
Papá, no sabés cuanto necesite de ti. De alguien que me diera un consejo que solo un padre puede darte, de alguien que inclusive juegue conmigo, al fútbol o ha los autos, alguien que me haya enseñado a andar en bicicleta o me haya alentado o felicitado cuando tenía algún acto escolar o traía buenas notas a casa. Pero no. No estuviste en todos esos momentos. Tampoco sabés lo confundido que estaba cuándo era el día del padre y en el jardín hacíamos regalos para nuestros padres...
Todos esos años en esas festividades que te involucraban me los pasé llorando preguntándome porque yo no podía tener un padre como la mayoría de los otros niños, los veía tan felices, y eso me dolía...
Me hubiera gustado tanto compartir momentos con vos, pero no estuviste conmigo.
Y me duele ahora recordar todo eso...
Me duele saber que nunca tendré un padre...
Que mis hijos no tendrán un abuelo...
Ya estoy grande para llorar y aunque me duela estoy pasando de dolor a rabia, ¿por qué papá? ¿por qué te fuiste? ¿acaso iba a ser un estorbo en tu vida?
Tal vez era eso, tal vez yo no tenía que haber llegado, tal vez así el iba a ser feliz... Si es así, ¡perdón! Yo no sabía que iba a nacer, no sabía que te iba a molestar, no sabía...
Tal vez ahora seas feliz, tal vez tengas otra familia u otros hijos a quien amar. Yo aún estoy marcado por tu ausencia pero estoy bien, tengo a mi madre, y ya estoy grande, ya no te necesito, solo quería expresarme para que sepas todo lo que sentí y lo que aún siento, pero también sé que nunca vas a ver esto, pero me siento bien al dirigirme a vos con estas palabras.
Gracias por leer.
