La pesadilla de la muerte

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Siempre ella había estado encarcelada en un campo magnético, aun usando sus poderes, no podían permitir que ella saliera al exterior, la única encargada era su sombra que hacia el trabajo de dejar en un profundo sueño a las personas que era la hora de su fin, no existe ningún dios que los lleve al paraíso, ni ángeles que los duerman en sus piernas mientras les canta una canción de cuna, solo existe ese sueño profundo donde hay estrellas y el universo; muerte, ¿qué será? ¿maldad? ¿felicidad?, cada uno escogerá entre los dos, pero la muerte solo tiene un objetivo, matar, cuando sea la hora, o cuando no, estará presente, nadie sobrevivirá a ella, porque el mundo creo a los humanos destinados a morir, la muerte no tiene amigos, sus sentimientos son paralelos a los humanos, de hecho, ni siquiera sabe que existen los sentimientos, esta muerte esta presente en una figura parecida a la de los humanos, sus ojos son de color del mar, cuando todavía el agua de esta permanecía limpia, su cabello era del color de la noche, obscuro, sin ninguna estrella que brillara en ella, sus alas permanecían  escondidas en su piel, pero, esas alas fueron robadas de las cenizas de el fuego que robo prometeo, su capa blanca cubría todo su cuerpo, esa capa blanca la tomó de la estación de invierno, era limpia y suave, sin que se derritiera, su cuerpo estaba medio erguido, pero muy pocas veces miraba que es lo que había enfrente de el, ¿qué era? se le conoce como el nada, por más que corría, no podría escapar, jamas podría escapar, siempre había un infinito, nunca tubo el cariño de la madre pues la muerte fue hecha para no sentir, no oler, no saborear, su sangre es de color dorado con diamantes que son los sueños de las personas que había matado, la muerte podía ver lo que ocurría en el mundo, el campo de fuerza que estaba alrededor de el es una especie de catalejo que mostraba el todo, no se apreciaba ninguna expresión en su rostro cuando veía gente triste, o gente feliz, solo permanecía en un sereno silencio.

ParaleloWhere stories live. Discover now