Ésta es la historia de cómo empecé mi vida en el teatro. Hace unos 3 años atrás yo era una chica de 14 años, tímida, callada, pocos amigos.
No era muy común verme hablando con personas extrañas y si lo hacía era por obligación de mis padres a ir a preguntar algo en el supermercado o algún puesto en el mercado, no me gustaba acercarme a los demás para preguntar o decir algo, prefería que otro lo haga en mi lugar.
Mi vida era normal, la misma rutina aburrida de siempre, levantarse temprano, desayunar, bañarse e ir al colegio; todos los días lo mismo y claro, hacer las tareas pendientes.
Un día llega mi papá del trabajo y me dice que una tía mía le había comentado sobre una escuela de teatro en donde iba mi prima, yo me preguntaba por que me estaba contando eso, nunca se me había ocurrido que el me inscribiria a la escuela. El sábado me despierta muy temprano y me dice que me prepare para ir a la escuela por supuesto me quedé sorprendida ya que no me había dicho que iría, le rogué que no me llevará por que tenía mucha vergüenza de ir, pero no hubo caso mas que ir.
Recuerdo muy bien el primer día de clases, sentada en una silla con mis compañeros, no hablaba con nadie por que como ya había dicho que no era de acercarme a extraños, hasta que llega la profesora, se presenta ante todos, nos hace decir nuestros nombres y varias cosas más, fue el momento en que mi corazón se paralizaba por que debía hablar antes esas personas, no tenía otra opción más que hablar, finalizó la clase y me buscaron al salir. Me hicieron millones de preguntas sobre la clase, y les dije que no estuvo tan mal como yo creía, me divertí con mis compañeros y hable con algunos, con el tiempo y sin darme cuenta ya estaba hablando con todos ellos. Cada sábado que debía ir a la escuela salía con una sonrisa en la cara, eran los sábados más felices que había tenido en toda mi corta vida, sentía que estaba llena, no había encontrado otra actividad que me haga tan feliz. Pasaron 3 meses y la profesora nos dijo que teníamos una obra que presentar para que los demás vean el progreso de nuestro estudio, al escuchar eso sentí escalofríos por que sabía que eso significaba pararse ante muchas personas y hablar, pasaron semanas hasta que los ensayos para la obra comenzaron y cada día faltaba menos para el día del estreno, yo me sabía todo mi texto por que no quería hacer el ridículo al pasar al frente, con respecto a la obra todo iba bien. Faltaba un día para la obra, la verdad es que estaba muy nerviosa por que iba a ser la primera obra que presentaba y temía hacer algo mal. Al día siguiente amanecí con muchas ganas de ensayar hasta mas no poder, nos dieron un horario para estar en el teatro as ensayar, fuimos todos y ensayamos, luego ya empezábamos a maquillarnos, vestirnos, poner en orden todos nuestros elementos.
Llegó la hora de esperar a que entre la gente, esos minutos fueron los más largos de mi vida, sentía que iba a desmayarme por los nervios que sentía, pero ya era hora la obra había empezado y cada vez faltaba menos para que mis pies sientan el escenario, segundos sólo segundos y subí, en ese momento sentí que el corazón estaba a mil pero me sentía a la vez muy feliz y ansiosa. Terminó la obra y todos estábamos eufóricos por lo que había ocurrido hace sólo minutos, fue el momento más feliz de mi vida, en ese instante supe que eso era lo mio, eso era lo que amaba y lo que me haría feliz por toda la vida. Es algo inexplicable lo que siento por el teatro, es algo puro y sincero, ni siquiera yo sabia que existían esos sentimientos en mi persona, agradezco a mi padre por haberme metido en este mundo tan maravilloso como es el mundo del arte.
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La Llama
Teen FictionTrsiteza, ansiedad, y lo más importante.. felicidad, todo esto puede causar un escenario, un público, un guión... Encontrar a tus sentimientos, aquellos que no sabías que seguían ahí o que nunca supiste de su existencia. Podría decir que el teatro e...
