Daphne era una adolescente peculiar, de rasgos y de personalidad, y es que, al parecer, nació para destacar. Era una chica incomprendida, con unas costumbres muy extrañas, o al menos eso pensaban las personas que la rodeaban. Tenía unas cualidades sobrehumanas, pero nunca las manifestaba ya que eso implicaría ser objetivo de muchos estudios. Era muy seria e inexpresiva, pero cuando algo le gustaba podía ser muy obsesiva. Lo mismo pasaba con sus cosas favoritas. Le encantaba la noche, por eso podía pasar noches en vela leyendo, dibujando o escuchando música. Eso es otra, le apasionaba la música, le encantaba escucharla, ya que se ve reflejada en ella, pero, si había algo que le gustase más que escuchar música, era crearla. A menudo recorría su enorme mansión hasta llegar a una sala casi vacía, donde a penas entraba luz y había un piano. Daphne desconectaba tocando el piano, le encantaba,era una sensación maravillosa. Su mansión era envidiada hasta por la persona más adinerada de la ciudad,mas ella no lo veía como un lujo, no alardeaba ya que ella sabía perfectamente que se conformaría con una simple casucha a las afueras de la ciudad, pero sus padres no hacían más que invitar a gente a su morada, para lucirse bien, sacando todas y cada una de las ventajas de vivir en ese lugar. Daphne está ausente casi siempre, y ese tema perturba mucho la cabeza de sus padres preguntándose por qué Daphne no era como las demás niñas.
Daphne cumplía trece años dentro de tres días y no se mostraba muy emocionada. "Un año más es un año menos para mi despedida" decía ella cuando su madre le preguntaba que si no estaba nerviosa. Aunque, por mucho que lo dijese, aun lo ponía en duda. Había oído hablar de los vampiros, desde luego que sí, y lo cierto es que Daphne presentaba los mismos rasgos: los colmillos los tenía muy desarrollados y muy puntiagudos, pero la gente no lo veía como algo sobrenatural, lo veían como un simple defecto, lo sobrenatural era en noches de luna llena, cuando los podía sentir clavados en su barbilla. También presentaba una piel extraordinariamente pálida, la cual hacía contraste con su largo y liso cabello negro azabache. Teníamos ojos verdes grisáceos, pero en las noches de luna llena se les cambiaba a un negro intenso sin ni siquiera un poco de brillo. Además, esas noches su sed era insaciable y más intensa que nunca. A Daphne no le gustaba mucho el sol, es más, le repele, pero lo cierto es que la playa le relajaba bastante. Daphne odia el desorden, lo podía ver su habitación desordenada sin ordenarla después. Tampoco se podía ver en un espejo cualquiera, sólo se veía reflejada en el espejo que le dio su abuela antes de morir, el cual pasó de generación en generación, y este hecho le da a Daphne en que pensar: ¿Cómo es que su abuela se lo dio directamente a ella y no a su madre?
Daphne bajó a desayunar con su típico uniforme de colegio privado; falda negra, calcetines blancos hasta las rodillas y una camisa blanca radiante con el escudo de su colegio bordado en la parte del hombro derecho. Además, Daphne lucía unas Converses negras, pero su madre, al verlo, dijo:
-Daphne, hija... ¿acaso consideras ese calzado apropiado para un colegio privado?
Daphne entendió la indirecta, así que dio media vuelta y se dirigió a su habitación, la cual estaba perfectamente ordenada. A continuación, abrió su armario y cogió unos zapatos negros y brillantes. Se sentó al pie de su cama, perfectamente hecha y se los puso con un suspiro. Ella y su madre no se entendían, eran polos opuestos, no compartían los mismos gustos y además Daphne estaba completamente segura de que su madre no se hacía ni la más remota idea de lo mucho que sufría , de que a pesar de todos los lujos que se podía permitir, no era feliz, porque eso no era lo que le deba la felicidad, lo que le hacía feliz era hacer todas esas cosas que no le dejaban hacer: pasear por la noche, vestir pantalón ajustado y camisa con unas Converses negras, llevar el pelo suelto y dejarse el flequillo largo, no esforzarse por gustar a los demás... Todas esas cosas eran lo que le hacía sentirse ella misma, no otra persona, porque así es como era, esa era su personalidad, sus gustos, y le guste o no, tenía que aceptarlo. Ella podía darle la satisfacción de ser una niña privilegiada, porque incluso a ella le gustaba, pero no podía ser otra persona para complacerla.
Daphne bajó las escaleras, esta vez con zapatos formales y limpios y se sentó en la mesa para desayunar. No tenía mucho apetito, así que bebió un tazón de leche, fue a lavarse los dientes y su madre insistió en que se peinase bien el flequillo, que quería que diese buena impresión a la hora de recoger sus notas. La madre de Daphne ya se esperaba las notas de su hija; todo matrícula de honor, porque Daphne era realmente inteligente. Después de peinarse el flequillo otra vez, se puso su mochila, se despidió de sus padres y se fue a la parada de autobuses a esperar. Cuando pudo diferenciar una silueta que parecía ser el autobús que la recogía todas las mañanas para ir al instituto, cerró el libro que se estaba leyendo y se puso en pie, para esperar a que el autobús se aproximara más. Cuando se paró justo delante de ella y se abrieron las puertas de acceso al auto, Daphne saludó cordialmente a el conductor, se situó en su asiento, justo al lado de la ventanilla, puso su mochila al lado de su asiento para evitar que otro compañero se sentase a su lado y abrió el libro por la página marcada por un marca páginas que le regaló su mejor amigo, Nick, de su saga favorita, Harry Potter, la cual también le gustaba a él. Mientras leía, le vinieron pensamientos a la cabeza y se despistó totalmente:
-A primera hora tengo plástica, y después... Oh, no... Después tengo Educación Física...
Daphne no tenía ningún inconveniente con aquella asignatura, pero si lo tenía con un compañero en particular; Axel. Y es que Axel podía llegar a ser realmente insufrible en Educación Física y Daphne tenía que contenerse muchísimo para no darle un buen puñetazo, y esa suerte que tiene de tener una paciencia admirable no la tiene todo el mundo... Pero ese día, esa hora en particular, Daphne la pasó muy cruda...
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Daphne
Mystery / ThrillerDaphne es una chica incomprendida e inconsciente de lo que es en realidad, pero un día se da cuenta de lo que es y si vida da un cambio radical.
