Puede que contar esto me ayude a desahogarme, o puede que simplemente me derrumbe. Tal vez sea lo que deba hacer. Que sea lo correcto. O puede que no. Porque, después de todo, si no lo hago, ¿quién se daría cuenta? Nadie. Exacto. Me levanto del frío suelo del baño, me miro al espejo, me hago una mueca de asco y me seco las lágrimas. Por otro lado, soy la única que lo puede contar. Todo me ha ocurrido a mi. Solo a mi. Creo que esta historia se merece ser contada, aunque solo sea por el hecho de que si no vacías de vez en cuando esa parte de ti en la que almacenas los sentimientos, al final explotas. Y tu mundo se reduce a esa explosión. Camino hasta mi habitación, me acerco al portátil y empiezo a escribir. Puede que por eso esté haciendo esto: porque ya he explotado...
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Las conversaciones absurdas son las mejores. No sabes cómo han empezado, ni cuándo van a acabar; el tema no importa, esa es la gran ventaja, puedes hablar de cualquier cosa, de cualquiera. Las conversaciones absurdas son las mejores y si a ello le sumas a Matt, la combinación es perfecta. Al hablar, sientes que puedes decir lo que quieras, sin miedo al qué pensarán, qué dirán, estaré haciendo el ridículo... Porque nada tiene sentido y, ¿quién juzga cuando no se puede juzgar?
Me llamo Violet, Violet Parker. Nací en Denver, Colorado, pero mis padres decidieron mudarse a Inglaterra cuando tenía nueve años, tenía a mis amigas allí, y me costó comenzar de nuevo, pero aquí he conocido a muy buena gente que me ayudó cuando lo necesitaba, además, sigo en contacto con algunas de mis amigas. Aun así, cada vez que lo pienso siento nostalgia hacia aquel lugar. Ahora que tengo dieciséis años siento una sensación extraña, y pienso muchas veces en cómo habrían sido las cosas si nos hubiésemos quedado allí. Pero Inglaterra me encanta, vivo con mi madre, mi padre, mi hermana Kelly y mi perrita, Kah en un pueblo llamado Leiston, no es que sea muy grande, pero es agradable. La verdad es que no sé quién le puso el nombre a Kah, supongo que mis padres, tampoco sé qué se les pudo pasar por la cabeza para ponerle ese nombre, pero bueno, puesto está.
Como he explicado más arriba quiero explicar mi historia con Matt. La verdad es que no sé si se podría llamar "historia", pero bueno, dejémoslo así.
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Wonderland
Teen FictionEsa sonrisa, lo era todo. Era mi todo. Matt era capaz de derrumbar mi mundo en cuestión de segundos, y me encantaba. Aquí os dejo el enlace a una lista de reproducción para que vayáis escuchando las canciones propuestas mientras leéis Wonderland. ht...
