He estado mas de una hora esperando a que salga el avión, a mi parecer, Filadelfia no me emociona del todo, pero mi cuidador, aunque prefiero llamarlo Roger, cree que es el mejor lugar para empezar de nuevo. He vivido mas de dos años en Santa Clara, me ha parecido una ciudad agradable, la gente es hospitalaria, pero no tuve muchos amigos y menos novia, a la edad de 20 años sería raro, pero no me atrae la idea de tener que derrochar el dinero por alguien que al final lo termine despreciando.
—hubo algo de turbulencia—me dice una voz que viene de no muy lejos de donde me encuentro, y de inmediato sé que es Roger.
—es el motivo del retraso, pero no demorará en aterrizar.
—está bien, creo que tendré algo de tiempo para hacerte recapacitar de quedarnos aquí.—Roger hace una pequeña mueca de sonrisa y se sienta a mi lado—tienes que entender que esto es necesario, no puedo exponerte, debemos movernos cuando se dé el debido momento, y ese momento es ahora.
—lo sé, pero podemos enfrentarlo, tú me lo has dicho—se queda callado por un momento, hasta que dice—sé lo que te he dicho, pero eso no significa que podamos ganar, tienes que practicar más, aún te falta técnica, y lo sabes perfectamente.—repaso las últimas palabras y recuerdo cuando practicábamos algo de lucha, realmente salí jodido ese día. De repente una voz masculina hace un llamado para abordar el avión hacia Filadelfia, miro una vez a Roger, el se levanta y me hace una seña con la cabeza, la cual me indica que no cambiará de opinión, me levanto como un niño haciendo berrinches y me dirijo hacia el sitio de abordar.
Estamos en la zona turística, me pongo mis audífonos y salgo de ese mundo estresante de gente murmurando, bebés llorando, y de las molestos sermones de Roger, adoro a ese tipo, a estado conmigo desde que tengo 10 años, pero debo admitir que a veces se vuelve molesto. Un toqueteo en el brazo me despierta, es Roger, me mira algo enfadado y me dice—¿no te cansas de escuchar la misma música?
—pues me sirve para que tus sermones se acorten, así que no, no me canso.
Se voltea, mirando hacia al frente, recuesta la cabeza y me dice—se que odias esto, pero entiende que es por tu propio bien, si todo sale de la manera esperada en Filadelfia te prometo que iremos a cualquier parte, sin tener que huir, ¿hecho?—lo miro por un momento, algo escéptico, pero luego asiento para que no me tenga que hacer más promesas. Me vuelvo a colocar los audífonos y duermo.
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Connor
Narrativa generaleKelsey, una joven de 19 años se encuentra en último año de universidad y busca graduarse con éxito como abogada en la facultad de Pennsylvania. Connor, el chico nuevo que llega para ultimo año, trata de adaptarse de la mejor manera posible, pero pa...
