6:00 am
- Ya despierta
- No quiero, es muy temprano
- Vas a llegar tarde otra vez
-¿Porqué no sólo me dejas en paz?
- Porqué soy parte de ti
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Otro día, soportar lo mismo de nuevo, la escuela, esas clases aburridas, esos maestros insoportables, esos amigos falsos y ese idiota que me gusta y que no me hace caso, que difícil es la secundaria.
- ¿Realmente piensas así? No sabes nada, no has vivido nada, eres una débil, no soportas cosas tan insignificantes, abre los ojos, ¡¡REACCIONA!!
Llegó al colegio, evitó a los profesores que están parados en la entrada principal, y que al pasar junto a ellos me ven de arriba a abajo para asegurarse de que mi uniforme está completo: Falda gris, suéter azul con franjas amarillas, blusa blanca, corbata gris, zapatos negros y calcetas azules; al ver que todo está bien desvían la mirada hacia el chico que pasa corriendo por delante mío, lleva una sudadera púrpura y tiene el cabello de un color verde lima muy llamativo, me detengo y lo observó correr mientras por detrás escucho los gritos desesperados de mi profesora de Historia
- ¡¡Amilcar vuelve aquí!!
Pero Amilcar la ignora y sube trotando las escaleras para llegar a su salón, lo sigo con la mirada, "3°B" es lo que muestra la puerta del salón al que entra, desvió la mirada y me dirigo a mi salón. Subo las escaleras con pesadez y cansancio, no quiero entrar, es tarde, pronto tocarán el timbre y las clases comenzarán, en ese momento algo llega a mi mente y bajó corriendo lo que había subido, corro hasta el patio trasero y me escondo detrás de los arbustos para que nadie me vea, en ese momento suena el timbre y los pasos de la prefecta no tardan en sonar, por suerte no me ve y sigue su camino.
- Deja de actuar como una niña, sólo estas arruinando tú vida.
Me dejó caer en el pasto y miro el cielo, esta nublado, puede que llueva y espero que llueva, amo la lluvia.
Cuando me dispongo a sacar mi reproductor y mis audífonos, escucho pasos detrás mío, me entra pánico y me hago bolita, abrazo mis rodillas con las manos y escondo la cabeza entre ellas, mientras espero lo peor, cuando de repente...
- Chica mala ¿He? ¿Qué clase es? Deseguro historia con esa vieja ruca, jaja- Me dice la voz de un chico, mientras emite una leve risa, me separó un poco de mi misma y volteó a ver a aquel chico, es Amilcar, lo observo, me voy calmando poco a poco hasta que vuelvo a tomar una posicion comoda y sin rigidez.
Antes de esta mañana yo jamas lo había visto, lo cual es muy raro por su extravagante cabello, se sienta junto a mi y me dedica una leve sonrisa antes de estirar las piernas y apoyar sus manos en el pasto con los brazos extendidos para poder mirar el cielo, tiene un perfil muy marcado.
-Espero que llueva- me dice mientras contempla las nubes que se mueven lentamente por el cielo.
No contesto.
-Bueno ¿Tú eres muda o sorda?, ¿Porqué no me contestas?.- me dice algo irritado
-Lo siento, es sólo que me sorprendiste, crei que estaba sola.- le contesto lo más calmada que puedo, no se porque estar tan cerca de él me pone nerviosa.
-Ja, ¿Creiste que eras la unica que no quiere estar escuchando una aburrida clase durante 1 hora?- Dice con un tono sarcastico.
La verdad es que a veces llegó a pensar que si, a veces siento que soy la unica rara a la que no le gusta la escuela, viendo el entusiasmo de mis compañeros y lo mucho que les importa asistir día con día, a veces me pregunto si no seran algo asi como extraterrestres.
-Jaja, ¿Es tan poco creible? Pues la verdad es a veces si lo creo-
-Que rara eres ¿A quién no le gustaría pasar un tiempo asi?.
Tenia razón, por primera vez desde que entre a la secundaria, estaba tranquila, me sentia bien, me sentia tan relajada, era algo magico.
-¿A los discapacitados de mi grupo? ¿Quizá?- no quería hablar de eso, quería disfrutar el momento y la vista
-¿Eres de primero?- me pregunta con una sonrisa
-Nop, de segundo- contesto sin ánimos, siempre piensan que soy un año más chica, por mi cuerpo y estatura, empezaba a acostumbrarme pero es algo molesto
-No lo entiendo, nunca son tan mataditos en segundo, pero veo que a ti no te importa o ¿si?-
-No la verdad es que no, prefiero estar tranquila a estresarme por eso-
Él asinte y sigue mirando el cielo, es mucho más alto que yo, incluso sentado me lleva una cabeza, es delgado y de piel blanca, lo que hace contrastar sus ojos color miel y su cabello lima, tiene las pestañas más largas que jamás había visto, su nariz es pequeña y recta y sus labios delgados y cortos, sonrie, se le forman dos hoyos pequeños en las mejillas, junto a la comisura de sus labios, se ve tierno desde este ángulo.
- ¿Qué? ¿Te gusto?- dice cuando se da cuenta de que lo estoy mirando.
-No, es sólo que me sorprende el tamaño de tus pestañas- es cierto, nunca habia visto a un chico con unas pestañas tan largas.
-Ah, eso- dice con un tono molesto
-¿Pasa algo?- le pregunto algo preocupada por su reaccion
-No, es solo que todos se fijan en eso y no me gusta, siempre lo han ocupado para hacerme burla y decirme que no puedo ser hombre con tales pestañas- contesta con un dejo de tristeza y fastidio en su voz
-Que estupido, son hermosas, a mi me gustan en ti- le digo con una sonrisa para ser mas convincente
-Eres la unica- suspira
Iba a decir algo más pero en ese momento suena el timbre que indica el fin de la primera clase, ¿En que momento paso 1 hora?, Amilcar se pone de pie, me mira y se inca a mi altura pues sigo sentada, me extiende su mano y mirandome directamente a los ojos me dice:
-Soy Amilcar mucho gusto- estrecha mi mano
-Keidy- sus ojos son tan penetrantes que es lo unico que puedo decir.
Suelta mi mano y ríe por mi reacción lo último que veo es su sonrisa antes de irse corriendo.
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Despierta
Teen FictionKeydi es una chica común de secundaria, no es la típica popular y creída a la que todos odian, sin embargo tampoco es la niña buena y aplicada que todos piensan que es, ella tiene un pasado oscuro y doloroso que le ocasionó un problema mental con el...
