Las piedras incrustadas en mis zapatos hacian ruido al contacto con el suelo, una brisa de aire frio y seco hizo que sacara mis manos del suave sueter azul y me arropara más.
Decidí salirme un poco de mi casa, caminar y relajarme un poco, pero sencillamente fue inútil, aquellos pensamientos de culpa que me torturaban, aquella soledad que me acompañaba para donde fuera que vaya, pero sobre todo la tristeza de que todo siga igual, por más que me esfuerze en cambiar mi vida, en olvidar los malos momentos... parece casi imposible.
Envuelto en mis pensamientos,seguí caminando, las calles parecían completamente desiertas, asi que para cerrar completamente la puerta hacia el exterior decidí ponerme mis audífonos, pero justamente antes de ponermelos escuché una voz que provenía de mi lado derecho:
Oiga, señor! .- Gritó una pequeña niña mientras me hacia una seña para que me acercara.
Solamente le dirijí la mirada y seguí mi camino, pero nuevamente escuché esa voz insistiendome que me acercara a aquel lugar. Me quedé parado unos cuantos instantes y despues me dirigí al lugar donde estaba esa niña. Desde varios metros lejos de ella, pude apreciar una gran sonrisa de entuciasmo mientras daba cortos y repetidos aplausos.
Cuando llegué ahi, solamente nos separaba una mesa blanca con algunos artículos en ella.
Gracias por acercarse señor .- dijo con una gran sonrisa en el rostro.
Descuida .-Contesté de una manera muy natural.
La pequeña niña raspeó su garganta y dijo- Todo es muy barato, tengo muchas cosas que le pueden interesar... mire esta hermosa pulsera que le puede regalar a su novia.
No tengo novia .-Contesté algo serio.
Ou... ya veo, amm... y que opina de esto.- dijo mientras agarraba un alhajero.- Puede regalarselo a su abuela, apuesto que le gustará.
Mi abuela murió hace 7 años.-Contesté para luego bajar la mirada.
Un poco apenada y triste me respondió la niña.- Yo... lo lamento... se que es horrible perder a tus abuelos, y más si son ellos quienes cuidan de ti.
Agarrandando un poco de aire la tristeza de la pequeña se esfumó y con la vista comenzó a buscar algo en la mesa. Sujetó una libreta naranja en sus manos, me miró, y extendió sus brazos diciendo: Tomelo, quiero regalarselo, esto puede ayudarle, a mi me sirvió.
Sin ninguna otra alternativa, tomé la libreta, la sujete, la miré por unos cuantos segundos, saqué dinero de mi bolsillo y se lo extendí a a la pequeña, ella, como era de esperarse, se negó rotundamente a aceptarlo, a lo cual solo agradecí, me alejé de aquel lugar y me dirigí a mi casa.
Cuando por fin llegué, prendí la calefacción y enseguida la luz. Me senté en el sillón a contemplar la libreta, ¿Por qué esa niña me la habrá dado? La abrí, las hojas eran delgadas y muy finas, la textura de la pasta estaba un poco rasgada, pero por dentro permanecía intacta.
Al parecer creo que ya sé el porque me dio la libreta, quize darle uso, busqué una pluma, me situé en la primera hoja y comencé a escribir:
"Mi nombre es Johan Parker, actualmente cuento con la edad de 18 años, dentro de unos dias entraré al primer año de universidad, sinceramente eso me aterra un poco, nueva escuela, nuevas personas, étc. Soy pésimo para hacer nuevas amistades, debido a que soy bastante tímido, llevo mucho tiempo trabajando en mi tímidez, pero al parecer no tengo ningun avance, por más que práctique frente al espejo... el mundo real no es lo mismo.
No sé porque rayos estoy haciendo esto, es decir, normalmente las chicas son las que hacen estas cosas ¿no? Vaya, que bajo eh caído, pero... escribir y desahogarme no me hará menos hombre, solo necesito ayuda y atención, cosas que mis padres no me dan, raras veces estan en la casa, y cuando tenemos la oportunidad de salir, siempre terminan cancelandolo, por más que me esfuerze en mejorar mi relación con ellos... no puedo. Te agradezco que indirectamente me estes escuchando, tal vez no podrás consolarme ni nada físico, pero con esto me basta. Creo que ahora somos amigos ¿verdad? (Ja! Aún no puedo creer que le este hablando a una libreta), bueno obviamente no me puedes contestar, pero si simularé que me dijiste que sí."
Atte:
- Johan P.
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Remember Me
Teen FictionÉl era un chico tímido. Ella era una chica linda y alegre. Ambos comenzaron a escribir su historia Ella comenzó a olvidar. Él no quería ser olvidado. Sus días comenzaron a avanzar. Pero ella quedó estancada. Y él retrodedió para que ella avanzara...
