Esto, no debe ser asi

51 5 0
                                        


*

*
Alguna vez habéis despertado con un presentimiento? O un cierto revoloteo en el estómago?
Hoy me había despertado sintiendo todo eso, por lo regular me sucede cuando estoy nerviosa por presentar un examen o porque algo bueno o malo sucederá, sin en cambio el día de hoy trataba de ignorar ese sentimiento, porque de alguna forma el solo sentirlo dolía un poco.
Cruce el umbral de la cocina mi madre estaba frente al refrigerador una vez que se dio cuenta de mi presencia logre notar su rostro decaído y además estaba nerviosa.

-sucede algo? –Pregunte cuando el tazón de cereal se le cayó de las manos-
-anda a desayunar algo, es tarde.
-segura que no te sucede nada mamá ¡?
-ya come algo –dijo con cierto enojo- lo, lo siento, estoy un poco nerviosa
-comeré algo fuera, se me ha quitado el apetito –tome mi mochila, sentí los brazos de mi madre rodearme-
-lo lamento –

No entendía porque decía eso, que lamentaba?, al salir de casa mire un auto frente a mí, estaba claro que era un auto costoso, trate de mirar quien estaba dentro pero mi intento fallo, seguramente serían unos nuevos vecinos –me dije a mi misma- retome mi caminata hacia la escuela.
Al llegar mire a mis amigas, Julia y Ana, ambas eran castañas pero su piel era pálida.
Durante toda la mañana ese sentimiento no se marchaba, cada vez que un profesor entraba al aula pedía que se tratase de un examen sorpresa, pero no fue así, la campana sonó y el profesor de última hora dio por concluida su clase, camine detrás de mis amigas cabizbaja .

-TN te sucede algo? –Pregunto Julia- has estado callada por toda la mañana
-chicas –dije- tengo un presentimiento, ya saben de esos que suelo tener de vez en cuando
-porque no lo habéis dicho? –repuso Ana.- seguramente se trata de algo ilógico? Tal vez del sueño de la noche anterior?
-no he soñado nada, bueno no que yo recuerde –una presión se juntó en mi pecho- chicas, porque siento que será la última vez que os vea?
-estás loca TN! –dijo Julia tomándome por el cuello- somos inseparables recuerdas? Y no será la última vez que nos veamos, mañana estaremos aquí mismo paradas en medio de todos estos grupitos –miro a los lados- y nos reiremos de estas premoniciones tuyas

Me había despedido de ellas con un mejo en la mejilla y un abrazo que duro más de lo normal, ellas no dijeron nada solo se limitaron a corresponderme, las llamaría por la noche.
Al llegar a casa el mismo auto de la mañana estaba en el mismo lugar, ignore de nuevo ese asunto y entre a casa, se escuchaban voces en la sala, camine por el patio delantero hasta llegar a donde provenían las voces.

-he llegado –avise al entrar, me encontré con mi madre llorando y mi padre a su lado- que pasa?

Mire a las personas que estaban frente a ellos, una mujer de edad mayor y un hombre alto, estaba claro que ambos no eran de este lugar, la mujer se dirigió a mí y me estrecho contra ella.

-mi niña –hablo- has crecido demasiado-
-perdone pero quién es usted?= -no podría ser mi abuela, puesto que mis dos abuelas ya habían muerto y las había conocido-
-soy tu abuela
-no bromee –dije apartándola- mis dos abuelas han muerto hace unos años
-TN –mi madre se posó a mi lado- ella es tu abuela, y el hombre de ahí –señalo al hombre alto con traje- es tu padre.
-esto es una mala broma saben? Se que mis hermanos siempre dicen que soy adoptada y todo eso, pero basta, esto no me gusta, no es gracioso
-cariño –el hombre trajeado se acercó-
-no me llame cariño, no se quién demonios es usted
-TN! Yo no te he educado así! –Me grito mi madre-
-entonces dejen esta broma aun lado, no es para nada graciosa, yo no soy su nieta y no soy su hija y no me llame cariño –solté-
-cariño –volvió a decirme aquel hombre-
-le he dicho que no me llame así-

La puerta principal sonó al cerrarse mis hermanos aparecieron segundos después ambos abrazándome.

-lo siento chicos –hablo mi padre- es hora de que TN se marche
-marcharme? De que hablas?
-pequeña –mi padre me miro con cierta cautela, me tomo del rostro- debimos decírtelo mucho antes lo sabíamos, pero...-miro a mi madre- pequeña, no eres nuestra hija –apretó mis mejillas- el hombre que vez ahí parado, el es tu padre y ella tu abuela.
-que? –me limite a decir-

Sin más, ahora me encontraba sentada en un avión a quien sabe dónde.

-Seúl es una ciudad muy linda, te acostumbraras a ella de inmediato –dijo el hombre a mi lado, solo evite su mirada y no conteste-
-cariño, déjala esta confundida ahora .dijo la que se suponía era mi abuela, me toco el hombro y solo aparte las lágrimas de mis ojos-

Tuve escasos minutos para poder despedirme de mis amigas, las tres estábamos en shock por aquella repentina noticia, siquiera yo comprendía lo que sucedía, las mire a medida que el auto se marchaba.

-qué hay de mi madre? –Hice comillas en la última palabra-
-ella –guardo silencio- murió cuando tu naciste –me miro- no es momento para hablar de esto hija, lo haremos una vez que lleguemos a casa
-vaya, después de 18 años y aun no cree que es el momento indicado para hablar –mire por la ventanilla y me sentí mareada-
-es un vuelo largo, haremos unas paradas antes, así que descansa

No pude evitar el llorar en silencio, hace unas horas mi vida marchaba con toda la normalidad del mundo, familia, colegio, amigas, y ahora me encontraba en un avión con dos extraños.
Los que se suponían que eran mis padres me dejaron ir sin más, deseándome que me vaya bien, eso era todo? Inclusive tenían ya listas mis maletas, me sentí apuñalada por la espalda, mire a mi madre que ocultaba ciertas lágrimas, pero no había nada de remordimiento o algo más en ellos.
Me quede dormida hasta que sentí que alguien trataba de despertarme, era "mi abuela"

-vamos cariño, hay otro vuelo más –dijo cariñosamente-

Tomamos un vuelo más que duro más horas que el anterior, me sentía extraña, me mantenía callada durante todo el vuelo, trate de escuchar música pero no podía concentrarme en lo que decía, que haría cuando llegara a "mi nuevo hogar", que tipo de vida comenzaría a tener?
Tendría más hermanos?.

El vuelo aterrizo, me sentía mareada y mis oídos zumbaban.
-estas bien? –Pregunto el hombre.-
-estoy bien –aleje su mano de mi frente-

Subimos a un auto parecido al que había visto ese mismo día, o podría decir el día anterior? Habíamos estado en vuelo por más de 8 o 10 horas o tal vez más, había luces por todos lados, era de noche así que no logre apreciar del todo la ciudad pero era muy luminosa, el auto se detuvo.
-hemos llegado – anuncio "mi padre" con un acento peculiar- bienvenida a casa –anuncio cuando me vio bajar-

La casa era grande, frente a ella había un jardín con césped verde y un camino rocoso que daba hasta la entrada.

-en verdad vive aquí? –pregunte-
-viviremos –sonrió- anda, que esperas para entrar?

Entre con cierto miedo, y hubo decepción al no encontrar a nadie ahí dentro excepto por una chica que supuse que la chica de limpieza, me hizo una reverencia y me sonrió, dijo algo pero no le entendí en absoluto, la mano de aquel hombre se posó en mi hombro y le dijo algo a la chica ella pareció entender, volvió a sonreír y solo dijo "hola" antes de marcharte.-

-tenéis una chica de limpieza? –dije sorprendida-
-así es, -contento-

Mire por toda la casa, era espaciosa sin embargo aún tenía un vacío, no podía sentirme cómoda, al final me dirigí a la que se suponía era mi habitación, era de un todo violáceo y estaba todo decorado, cuadros que reconocí al instante.
-como llegaron aquí? –Me dije a mi misma al reconocer los bocetos de los recuadros-
-tengo cada uno de los que has hecho –dijo la voz conocida- tienes un gran talento hija.
-la habitación es bonita –acepte-
-puedes comenzar a arreglar y cambiar lo que quieras, solo házmelo saber, seguramente querrás descansar
-sí, un poco, pero me gustaría hablar sobre todo esto.
-por supuesto, ve a ducharte y cenaremos, después puedo contarte todo.-solo asentí y lo vi salir-

Contemple aun los bocetos y no pude evitar que lagrimas salieran de nuevo, acomode la poca ropa que habían empacado en mi maleta, el closet parecía vacío aun con mi ropa, escuche algunos ruidos en la planta de abajo al igual que algunas cuantas voces, pero no entendía nada de lo que decían, sabía que esto sería un problema, siquiera sabía coreano!, -vivía alguien más en esa casa?- me pregunte.

Escuche como muchas personas subían las escaleras, sus zapatos resonaban en la madera, de pronto la puerta de mi habitación se abrió de golpe, había un chico alto, con cabello levemente largo, lo mire por un instante dijo algo que no entendí y corrió hacia mi abrazándome, sentí su respiración en mi mejilla y parte de mi cuello.

Usaba un perfume dulce, detrás de él aparecieron otros cuatro chicos más, volvió a decir algo pero no le entendí.

Volvió a estrecharme más a él y me sentí nerviosa.

*********-*********

Feelings•Stories to obsess over. Discover now