Narra Sam.
Y lo veo que viene hacia mi, con sus perfectos pectorales. Estamos muy cerca o por besarnos y me susurra.
-Sam despertate-.
-Pero besame-.
-No que asco-.
-Ven a mi-. Me tiro encima y recibo una cachetada por parte de ¿Ema?
¿Como llego Ema aca si yo estaba con Cameron Dallas?
-Vamos a llegar tarde despertate!-Me da otra cacheta.
-Ya voy. ¿Que hora es?-. Digo me somnolienta.
-Las ocho y media-.
-Mierda tendríamos que haber entrado hace quince minutos-.
-Vamos, vamos, en el camino compramos un café para desayunar-.
Y ahí estábamos mi mejor amiga y yo corriendo como unas retrasadas por que entrabamos a la universidad, y ya íbamos tarde.
Entramos en Starbucks hicimos nuestro pedido y salimos para la universidad.
Al llegar entramos corriendo. Y fuimos directo a secretaria.
-Hola, que tal señoritas? Que desean?-.
Nos dijo una vieja, que parecía que la había maquillado un payaso.
-Em... los horarios de la carrera de gastronomía-.
-Diganme sus nombres porfavor-. Dijo con cara de desagrado.
-Samantha Cooper y Ema Addams-. Dijimos al unisono.
-Su habitación es la 510-. Nos dio los horarios.-Chicas su clase empezó hace veinte minutos-.
Dicho esto ambas salimos corriendo hacia el salón.
Estábamos por doblar en una curva cuando ¡Pum! Nos chocamos con dos chicos, muy lindos, e hicimos que nuestros cafés terminen encima de ellos.
Los chicos eran iguales.
-Ay me quemo! Me quemo!-. Empezó a gritar el chico que yo había chocado. Pongamosle chico 1.
El chico que Ema se había chocado (chico 2) también gritaba.
Ema y yo empezamos a reírnos como retrasadas, estos chicos parecían dos nenitas.
-¿Que haces idiota? De que te reis-. Dijo el chico 1, empujándome hacia atrás.
-EH! Bajando los humitos, nenita, a mi no me empujas si no te querés quedar sin nariz-.
Uy que ruda.
El chico hizo una cara de desagrado. Y retrocedió.
-La próxima miren por donde caminan-. Dijo Ema.
-Si fueron ustedes las que nos chocaron-. Dijo el chico 1.
El chico 2 estaba embobado mirando a Ema y ni siquiera escuchaba lo que decíamos.
-Nosotras no los vimos-. Dijo Ema muy enfadada.
-¿Como no van a ver estas hermosas caritas?-. Dijo arrogantemente mi chico.
Yo estaba muy enojada. Me le iba a tirar encima a romperle todos los dientes pero Ema me agarro y me dijo que llegábamos tarde.
Entonces nos fuimos, no sin antes empujarles el hombro.
Por suerte, el profesor nos dejo pasar a la clase. Teníamos pastelería!
En el salón había un montón de mesadas, que eran una mini cocina.
La clase se hacia de a dos, y yo estaba con Ema obvio.
YOU ARE READING
¿Es Solo Una Apuesta?
Teen FictionEma y Sam son dos ejemplos a seguir, alumnas perfectas, que salvan al mundo. Nah mentira. Ellas son dos desastrosas, problemáticas amigas que no les importa nada. Su vida esta basada en castigos, bromas y sobre todo apuestas. Pero una de estas grand...
