-Ace un año. En el verano del 2015.
Una joven dormía fácilmente en su bonito sueño cuando de rrepente fue despertada por su madre
-Maddi! Despierta! Que tenemos que ir a darle de comer a la yegua!.
Al oír eso me levanté de golpe y directa al armario para cojer una camiseta y unos pantalones cortos. Y luego me puse las botas de montar y con un bollo en la boca salí corriendo al coche.
-Pa lo que quieres si que corres.
Dijo mi madre. Al oír eso no pude evitar reír.
-Ya emos llegado!-Grite.
-Coje el pienso!
-Ahora voy!-Al decir eso me levanté del coche y recoji el pienso.
Fuy a donde la yegua y al meterme...
No pasó lo de siempre si no que note que algo pasaba. Algo extraño.
-Maddi!
Al oír eso no le di mucha importancia y seguí a lo mío.
-Maddi!
-Que quieres!-Grite.
- Sal de ay! Yima no se encuentra muy bien! Mira!.
Al darme la vuelta Yima la joven yegua de color marrón. Estaba tumbada y comiendo, algo que no es nada normal en un caballo. Es malo que un caballo coma tumbado.
En momentos la yegua se levantaba y bolbia a tumbarse. En los momentos que se levantaba la yegua se empujaba contra mi.
Entonces comenze a dudar cada vez más.
No era nada normal que Yima estuviera asi.
Era todo muy raro...
