Me miro en el espejo una vez más fijándome en lo que traía puesto.
Llevaba un bonito vestido en color rosa palo con encaje en la parte posterior, en el busto llevaba unas pequeñas cuentas en color oro, llevaba unas plataformas en color nude bastante altas para mi gusto pero le hacían juego al hermoso vestido.
Llevaba mi cabello suelto con unas ondas bien marcadas que hacían mi cabellera rojiza luciera preciosa. El maquillaje era natural, una sombra en color dorado, lápiz y mascara de pestañas que hacían que estas lucieran incluso más largas de lo que ya eran. Un lápiz en el lagrimal de color blanco para agrandar un poco más mis ojos.
Aliso mi vestido por última vez y suspiro pesadamente dejándome caer en la cama.
-Piensa Kya piensa -Susurro para mi mientras me tiro pesadamente en la cama mirando hacia el techo.
Nos habían comentado que el día de hoy se llevaría a cabo una actividad sobre liberarse del pasado.
Cerré los ojos por unos segundos tratando de pensar que era lo que me ataba al pasado, algo que no me estuviera permitiendo avanzar con mis sueños, ideas, proyectos o incluso sentimentalmente.
Y fue ahí cuando una imagen de él apareció en mi mente.
Tome lo necesario para escribir una carta; Pluma, hoja blanca y algunos cerillos para cuando terminara de escribirla y sin nada mas fui hacia el jardín a buscar un buen lugar para poder estar tranquila.
Minutos después de buscar mi lugar especial, vi uno que estaba un poco escondido del camino concurrido, me deje caer en el suelo y me apoye con una pequeña tabla que había traído con todo lo demás necesario.
Querido James;
¡Hola! Si, sé que es un poco tonto o estúpido comenzar de esta forma, saludándote cuando ahora ya no estás, o peor aún, cuando se que esta carta jamás la leerás, pero creo que es la mejor forma de despedirme de ti y de todos tus recuerdos.
Quiero decirte que llegue a sentir tantas cosas por ti. Aun puedo recordar el día que nos conocimos...
-Rápido Kya se te hará tarde-. Grito mi hermana gemela ya en la sala. Busque en el cajón la blusa de color lila que mi padre me había regalado un día antes para que la usara mi primer día de clases. Mi hermana puso los ojos en blanco al verme bajar de prisa. Ella es muy diferente a mí, suele usar lo primero que encuentra en el armario, en cambio yo puedo durar horas en saber que usar...
-Vamos, vamos chicas -Dijo de prisa mi hermana Merie, al parecer se nos estaba haciendo tarde, ella nos llevaría a la escuela el día de hoy.
Hayley tomo su lugar en los asientos de atrás y yo subí en el asiento del copiloto para poder moverle a la música. El recorrido fue un poco lento, había bastante tráfico en la ciudad pero llegamos a tiempo a la escuela gracias a que Mer tomo un atajo.
-¿Nerviosa? -.Le pregunte a mi hermana con una leve sonrisa en los labios.
-No, en lo absoluto -.Dijo la pelirroja con voz cortante, segundos después de entrar al instituto se desapareció por los pasillos dejándome sola.
Saque la lista de clases de la mochila y me dispuse a buscar mi primer clase...
Por fin había tocado la campanilla que anunciaba la hora del almuerzo, salí del salón de clases y me tope con una chica que había conocido en la clase de literatura; Nix como me había dicho que le gustaba ser llamada. Ambas nos dirigimos hacia el área de comedor.
-¿Que te han parecido las clases Kya? -.Pregunto la rubia mientras avanzábamos por el corredor hacia donde estaban las mesas.
-Bastante interesantes, aunque moría de aburrimiento en la clase de historia. -Dije entre risitas al recordar al profesor.
Una rebanada de pizza, una gelatina de fresa y una soda de naranja es lo que había comprado para mi almuerzo, Nix en cambio había traído una hamburguesa, papas fritas y una soda de limón.
Entre risas y anécdotas nos terminamos nuestra comida, me di cuenta que mi soda se había terminado y aun tenía bastante sed.
-Ya regreso, iré por mas refresco -.Le comente a Nix, ella solo asintió y comenzó a revisar su celular.
Pedí el refresco y la señorita de la tienda me lo dio en un vaso de desechable, ahora que recordaba tendría que hacer unos ensayos de la clase de Literatura pero tenia algunas dudas, creo que Nix podría ayudarme con eso porque ella tiene un poco mas de expe...- Deje incompleto ese pensamiento al sentir mi blusa nueva mojada y fría, muy fría-.
-Qué diablos te sucede-. Le grite al chico molesta, había arruinado por completo mi blusa.
-Yo, lo siento -Dijo el chico tratando de contener la risa. Tomo una servilleta y trato de acercarse a mí para limpiarla-.
-Ni siquiera te acerques -Dije entre dientes, Nix ya se encontraba aun lado de mi, también tratando de aguantarse la risa. -Quítate-. Le dije al chico empujándolo hacia a aun lado.
Camine hacia el pasillo tratando de limpiar el refresco de la blusa cosa que como era obvio era imposible. Nix se ofreció a ir a buscar un cambio a su casillero, pero eso quedaba al otro lado de donde nos encontrábamos, asi que mientras ella iba corriendo a buscarla, me quede en el pasillo esperando a que regresara.
-Oye de verdad lo siento mucho -. Me gire enseguida al reconocer la voz de aquel chico, hasta ahora no me había detenido a verle bien. Cabello castaño un poco largo y lacio pero bien peinado, sus ojos eran un precioso color miel, redondos y con pestañas risadas, cejas gruesas, facciones finas y asimétricas, de labios delgados y húmedos.
-Solo desaparece de mi vista -. Comente avanzando por el pasillo, me tomo por el brazo fuerte pero sin lastimarme.
-Escucha, tú eras la que venía distraída, se que también fue mi culpa por no quitarme de tu camino pero si no lo hubiera hecho te habrías caído. -Me miro directamente a los ojos y pude ver que estaba diciéndome la verdad.
-Okey -Dije soltándome de su agarre, el tan solo sentir su toque me habia hecho erizar la piel y eso no me gusto en lo absoluto.
- ¿No me agradecerás? -.
-Gracias -Dije entre dientes y continúe caminando por el pasillo, esta vez el ya no me detuvo y agradecí por ello.
Habían pasado dos días después de el incidente con el chico en el comedor, no lo había visto y eso me hacía sentir un poco más segura, pues para ser sincera no había dejado de pensar en él desde ese día.
-Entonces, ¿terminaste los ejercicios de Física? - Pregunto Nix mordiendo el borrador del lápiz.
-Si, los termine hasta tarde -. Respondí mientras sacaba mis libros de la siguiente clase, Nix se encontraba recargada en un casillero a un lado cuando unas manos taparon mis ojos.
- ¿Me recuerdas? -Susurro en mi oído esa voz que por su puesto no había olvidado, llevaba soñándola dos noches. Quito sus manos y me gire al tiempo que volteaba a ver a Nix para ver si ella tenía algo que ver con eso, esta negó y encogió los hombros sin saber qué pasaba.
-Como olvidarte, arruinaste la blusa que me regalo mi padre - Solté viéndole a los ojos. Llevaba puesto unos jeans obscuros y una camisa blanca que se le ajustaba perfectamente al cuerpo.
-Tengo algo para ti. -Extendió su mano y me mostro una pequeña bolsita en color rojo chillante, la tome y la abrí en segundos intrigada por lo que era. Era una preciosa blusa en color lila muy parecida a la que se había arruinado. -No encontré la misma pues me dijeron que esa se había agotado pero espero esta te guste -.
Me había quedado de piedra, no tenía ni idea de que decir o que hacer. Nix enarco una ceja divertida y saco su celular fingiendo estar viendo algo.
-Gracias - Fue lo único que alcance a decir.
-Soy James...- Sonrió y extendió su mano.
-Kyana ...- Tome su mano con una media sonrisa y desde ahí no nos hemos separado ni un solo segundo.
