Era lunes,estaba agotada,el día se había más lento de lo común y aburrido.
Decidí que hoy no iba a tomar el colectivo, hoy decidí caminar, necesitaba un poco de aire así me olvidaba por un rato los problemas,me coloqué los auriculares,puse la música a todo volumen, suspiro y empiezo a caminar. El clima estaba perfecto para mi,día nublado con ganas de llover y un viento frío pero apenas se notaba.
Mientras camino veo a lo lejos a mi madre hablando con un hombre de aspecto extraño: Era flaco,pelado y se vestía con camisas y pantalones de vestir,como un hombre super inteligente. Me acercó más a ellos y mi madre sonríe al verme,me hace una seña con la mano para que me acercara
-Señor Manzilla, ella es mi hija Vera- Me golpea el hombro para que me presente-
-Hola-Saludo con sonrisa falsa-
El tal Señor Manzilla me saluda y me pregunta cuantos años tengo
-17 años-Respondí
Sonrió mostrando todos sus dientes blancos y perfectos,mira a mi madre y luego a mi,para decir:
-Mi hijo Mateo tiene 19 años- Mira hacía atrás nuestro,señalando con su cabeza-
Volteo y veo una figura caminando hacia nosotros con lentitud,como si tuviera todo el tiempo del mundo,lo observo bien y era increíble lo que mis ojos veían: Era alto,tez morena,buen cuerpo, pelo desordenado y lo peor de todo eran sus ojos cafés.
