Carta 1.

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 Hola,

 Decidí escribirte estas cartas para contarte por ellas todo lo que he pasado, lo que he llorado, lo que disfrute y lo que grite. Desearía estar a tu lado, abrazandote, pero juré algo y los juramentos no se rompen.

Desde pequeña siempre afronte todo con una sonrisa, problemas, desilusiones, decepciones, en fin todo...

Comencemos desde el principio, nací un sábado de primavera, uno muy soleado, exactamente el dia 18 de septiembre de 1998, mis padres hasta ese dia eran felizmente casados, en realidad no se que ha pasado con ellos, cuál fue el problema, muchas veces me pregunto si fui yo la causa de su separación, muchas veces llore por esto..

Mis padres se separaron un año después de mi nacimiento, era obvio pensar que fui yo quien causo eso, recuerdo que mi abuelo, que en paz descanse me había contado la historia de ellos, de cómo se conocieron, como se amaban, cuando pregunté ¿Es así cómo voy a terminar yo abuelito? El solo sonrio y se limitó a responder un "No princesa".

Vale, volvamos al centro de todo, mi historia, mi madre tuvo que ser internada por varios meses ya que entró en depresión, ¿la causa? la separación y que su eterno sueño de amor se haya ido de su vida.

Recuerdo que tenía ya unos años, mi padre había ido a visitarme y me llevó muchos regalos, creo que esa es y será siempre la manera en que cree que se ganara mi cariño; -aun que no lo odio, es solo que no me gusta el materialismo- me había llevado estos regalos sin siquiera consultar a mi madre si los necesitaba, ya que de pequeña enfermaba cada vez que bajaba la temperatura o había un cambio drástico en el clima, el punto es que ese dia, sabado, vi a mis padres discutir, recuerdo perfectamente que ambos me pidieron que entre a mi habitación a jugar con mis muñecas, les hice caso, me gustaba verlos juntos, era una imagen perfecta, comencé a oír como mi madre gritaba que yo no necesitaba juguetes, lo que me faltaba era dinero para los medicamentos, al momento en que escuche que mi padre comenzó a gritarle salí de mi habitación y me escondí tras la puerta, pude escuchar que mi madre lloraba por los nervios, eso hizo que yo sienta rabia hacia mi padre; tal vez mi madre era violenta conmigo pero no se merecía que la hagan llorar, en especial el, quien nos abandonó por otra mujer, en un determinado momento decidí salir de mi escondite fu directo por mi madre y la abraze, mi padre estaba sentado frente a ella estirando sus pelos y tomando su rostro con las manos, tal vez él también esté llorando, pensé. Decidí abrazar a ambos, resistí todo lo que pude las ganas de llorar, y dije "Les quiero, pero no me gusta que peleen".

Pasaban los meses y yo seguía teniendo problemas de salud, siempre acompañaba a mi madre en sus guardias -en ese entonces era bombera y yo seguía sus pasos-. Recuerdo que un día cualquiera, llegó el, un hombre desconocido para mi, llamado Arthur, ese hombre seria mi padrastro durante varios años, algo que te contaré luego será como pasaron los años a su lado.

Los días en la escuela iban de mal en peor, cada vez me molestaban más las niñas y niños que en ese entonces eran mis compañeros, algo que debes saber de mi es que siempre sufrí bullying, bueno eso hasta los 14 años... Un dia no soportaba más, decidí derramar pegamento dentro de las mochilas de aquellos que me molestaban, me decian que nunca tendria un verdadero padre, que él no me quería, que yo era una niña tonta, cosas que obviamente a una criatura de tan solo 6 años le molestarian.

Recuerdo estar en el cuarto grado, el tema central ahora era "Mi gordura" en ese entonces estudiaba danza, clásica, jazz y la nacional, las niñas, mis amigas de la danza y de la escuela eran buenas conmigo, aunque había un grupo de niñas que básicamente me odiaba solo por ser más gordita que ellas, recuerdo que en ese año, mi madre me había dicho la mentira más grande que se le puede decir a una niña a esa edad, me ocultó que había perdido un "hermanito" mío, tal vez no tenía el cien por ciento de mi sangre, pero aun así yo hubiese querido un hermano o una hermana, con quien poder jugar, asi ya no tendría que imaginar que había personas a mi lado, jugando con mis muñecas, aunque no odio a mi madre por esto, al final del día ella siempre intentaba protegerme, tal vez no de la manera más correcta, pero lo intentaba.

Aun tengo mucho que contarte, esto recién es el inicio...

Pdta: de lo que sea que nuestras almas estén hechas, de alguna manera, en algún momento, estaremos juntos y sera para siempre.

Adios, E.

Letters to him .Stories to obsess over. Discover now