Prefacio

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Él no me miraba, apenas y respiraba, agitadamente.
Verlo en esa cama blanca y con su aspecto demacrado, me quitaban las esperanzas de que se recuperara algún día.
Lo quería de regreso, a mi lado, viviendo felices, o al menos, viviendo.
—Ross... —una voz susurró. Ni si quiera la miré, sabía lo que venía, él se encontraba peor o igual seguramente—. Rodrigo tuvo otra recaída.
—Lo sé —contesté frunciendo los labios. Todo se estaba jodiendo—, dime la verdad Lucía, ¿despertará?
Ella suspiró y bajó la mirada. Era todo, Rodrigo no saldría del coma nunca.
Y yo, debía seguir adelante, debía dejarlo ir. Después de dos años, era hora.
—Bien —hablé con un nudo en la garganta—. Ya es tiempo de desconectarlo.
—Pero Ross... —La entendía, no podía creerlo, yo menos, sin embargo, no podía arrepentirme—. ¿Estás segura?
—Sí Lucía. Él ya no puede seguir así y ninguno de nosotros tampoco. A Rodrigo no le hubiese gustado que estuviésemos aferrados a que despertara luego de todo este tiempo. Debemos aceptar que no volverá.
—¿Y los niños?
—Lograrán superarlo.
—De acuerdo, avisaré al doctor Castillo —murmuró antes de irse.

—Lo siento Rodrigo, pero ya es hora de que partas. —Me acerqué y posé un segundo mis labios sobre su fría frente—. Te amo y siempre lo haré.

Me limpié las lágrimas que habían salido, tomé mi bolso y salí de ahí con una sonrisa.
Por fin era libre.

Y seguiría viviendo por él, pero sobretodo por mí.

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⏰ Terakhir diperbarui: Feb 27, 2017 ⏰

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