La historia que voy a contarles es muy triste, y muchas cosas he decidido callarlas.
Cuando tenia 3 años de vida, mi madre falleció, no tenia hermanos. Y mi padre se olvido de mi.
Fue muy poco lo que fui a la escuela, ya que tenia que dedicarme a la casa y lo poco que sabia hacer. Tenia que juntar leña (cuando había para comer) para hacer el puchero de cabeza de vaca.
A veces deseaba tanto un pedazo de pan, aunque sea duro...
En la esquina de mi casa había una despensa, el hombre vendía pan en un carro, y yo lo observaba cuando salia a darle pan a su caballo e iba a sacárselo para comérmelo.
¡Vi tantas cosas que no tenia que ver!
A los 14 años me case y tuve mi primer hijo, Luis. Luego de unos años, como a los 20 tuve dos nenas.
Cuando quede viuda no tenia a nadie que me ayude. Una de mis cuñadas se llevo a mi hijo para criarlo.
Había veces en las que no tenía ni siquiera donde dormir.
Me hice amiga de una señora, se llamaba Chiquita García. Conocí a Doña Maria, su mamá. Era una señora muy buena, me dio un techo, comida y el mismo amor que a sus demás hijos.
En esa casa conocí lo que es ir a bailar, Maria cuidaba a las nenas y yo volvía a la 1 de la madrugada. Cuando llegaba tenia el café caliente sobre la mesa o a veces mate.
Doña Maria fue la única que me dio un lugar, y hermanos de corazón. Jamas me trataron mal. Su marido vendía diario, y uno de sus hijos lo ayudaba.
Eramos pobres, pero no nos faltaba la comida.
Cuando una de mis nenas empezó a caminar me fui a trabajar con la señora Adela Olivera de Santoro. Estuve varios años, y ella se quedo con mi hija.Intente quitársela, y el me apunto con un revolver y me dijo: "Me sacas a la nena y te mato o me tomo un avión y no la vas a ver mas". Decidí seguir trabajando allí. Nunca me pago, lo único que me daba era la comida y ropa para mi y mi hija. Muy pocas veces me daba algún que otro peso.
Adela era madre, tenia un nene y una nena de su primer marido. Tenia mucha maldad y era muy caprichosa.
Hice pareja y tenia mi casa, pero de todas maneras yo la visitaba o ella a mi. (Adela sabia que era mi hija, y yo le decía que tenia 2 mamas.)
Cuando la nena tenia 15 años, ella empezó a dejar de venir como antes. Le sacaron los documentos a su nombre real. Adela tenia un amigo que trabajaba en el registro civil e hizo que pusieran a mi hija con su apellido. Ella estudiaba en la cruz roja, luego empezó a trabajar en el hospital de enfermera, cuando fui a fijarme la ficha mi hija estaba asentada con el apellido Santoro.
Años después, fui al registro civil y ella figuraba con su propio nombre, reconocida por madre y padre legitimo.
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Mi historia
Short StoryLa historia de mi vida con una adolescencia complicada. Dios aprieta, pero no ahorca.
