Capitulo 1

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No había una sola alma vagando por las calles, mis pasos se hundían en la oscuridad de la noche y los bombillos de los postes dejaban ver como la electricidad iba y venía, como si de una película de terror se tratara. No sé en qué momento se me ocurrió que sería buena idea venir a buscarla en vez de llamar a la policía.

Tomé toda mi fuerza de voluntad para ponerla en mis piernas y obligarlas a avanzar, aunque ni yo misma quería que lo hicieran.

Un millón de escenas me llegaron a la cabeza, posibilidades de asaltos, violaciones y asesinatos que podían pasarme por haber venido aquí. De verdad estoy muerta del miedo.

La voz en mi teléfono me hizo dar un respingo. Mi destino estaba doblando la calle, pero como había caminado en línea recta durante veinte minutos, había olvidado que puse las indicaciones en el mapa.

Tragué saliva y seguí caminando, ahora pensando en mil y un maneras de matar a Sara por hacerme venir hasta acá. No tenía idea de lo que me esperaba al llegar, de haber sido así, no hubiera venido sola. Rastrear su teléfono fue lo único que se me pudo ocurrir. Además, creí que sería otra de esas estupidas fiestas de fin de semana.

Unos metros más adelante, me pare frente a sitio llamado La bola 8, y a juzgar por la creatividad del nombre, no podría ser otro más que un simple lugar de billar.

En la puerta había un letrero que decía "toque y espere", así que eso hice. Tocar y esperar. No pasaron más de 10 segundos cuando se abrió una cerradura pequeña que dejaba a la vista únicamente los ojos de un sujeto. Es tan común en las películas, que uno pensaría que por ser un cliché no sería tenebroso estar en una situación así, y es que los tipos rudos que van a esos lugares suelen saber artes marciales, son veteranos de guerra o simplemente tienen asombrosas habilidades de protagonistas. Como sea, estaba aterrada y el imbécil detrás de la puerta no emitía palabra alguna. ¿Qué se supone que debía hacer? ¿Dar una contraseña secreta?

-Ammm hola- dije con voz temblorosa

-Contraseña- pidió

-Esto debe ser una jodida broma...- maldije para mi misma- No sé la contraseña, pero necesito entrar aquí, no tardaré mucho tiempo, solo busco a una persona

-Identificación- abrió una especie de ranura, como para poner el correo

-Claro, esta por... aquí- saque mi identificación de la carcasa de mi teléfono y la coloque dentro de la ranura

Examino la tarjetilla detalladamente, después me miro durante unos largos segundos. No había demasiada luz, pero era yo la de la foto.

-Serán $100- dijo y luego me devolvió la identificación

-¿$100? ¿Estás jugando?- pregunte sorprendida, pero al ver su semblante aún serio, supe que no era así- De acuerdo... ¿Aceptas tarjeta de crédito?

 ¿Aceptas tarjeta de crédito?

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⏰ Last updated: Jun 09 ⏰

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