Mi nombre es Ada

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Introducción

Llovía. Mucho. Sin parar. Tanto, que parecía que todo era en blanco y negro y a cámara lenta.

Se oían unos llantos de bebé acompañando a la triste melodía de la lluvia salpicando en el suelo de aquélla silenciosa calle. La mujer del orfanato, extrañada, abrió la puerta y, al ver al bebé, rapidamente entró la cesta con una manta y con este dentro. La vida de la pequeña cambiaría a partir de aquel instante, bueno, más bien, comenzaría.

Mi nombre es AdaWhere stories live. Discover now