Acaba de terminar ese día épico. Ese día cuando de alguna manera sabes que algo cambió para siempre. En ti, o en el mundo entero. Hoy fue mi turno.
Al instante recordé el día de aquella fiesta. Esa abundante cena en donde encontramos al pequeño Goku haciendo la segunda cosa que más disfruta: comer!, mientras él y sus amigos (todos menos uno) celebran el término de un gran torneo de artes marciales. Hasta ahí, todo bien para una serie animada.
Pero entonces algo se quiebra en la pantalla (literalmente!). El ambiente cambia y tu, hasta ese momento, ingenuo corazón de niño viendo monitos no tiene idea de qué diablos está pasando. Goku sale corriendo desesperado y ya sientes tu corazón latiendo en tus oídos.
Entonces...ESE momento.
Un escalofrío recorre tu cuerpo. Se supone que era tan solo otra tarde de monitos en tu casa, pero todo acaba de cambiar. Por primer vez en tu corta vida estás viendo, en horario infantil y a plena luz del día, cómo uno de los protagonistas de tu serie favorita está tendido en el piso....muerto. ¡Sí! ¡Muerto!
Goku toma el cuerpo sin vida Krilin, y para que no te queden dudas una mancha de sangre corre por su boca en primer plano. Sus ojos no responden (Bueno, no digamos que se trataban de ojos que pudieran expresar mucho).
La imagen se congela. No tanto como tú.
No tienes ni idea de qué acaba de ocurrir y de por qué esa tarde terminas lleno de extraños sentimientos. Pero lo que sí sabes, de alguna manera, aunque no lo dimensiones en todo su alcance, es que todo acaba de cambiar. Nada volvería a ser igual de aquí en adelante. Nada. Ni para Goku, ni para ti. Ni para los miles de niños como tú que en ese instante veían la misma escena, y que no dejarán de seguir ésta historia sin importar cuan grandes, peludos y hediondos se pongan con los años (Disculpen damas presentes, sé que de cerca o de lejos también fueron parte de esto).
El año 1997 se estrenó en Chile sin previo aviso ésta desconocida serie. Como muchas otras cosas ocurridas en los 90 que ME marcaron. Pasé más de una década ocultando mi nostálgica devoción por los 90, negándome a articular la clásica frase de los ancianos: "en mis tiempos..". Pero basta. Porque hoy fue mi día épico. Y todo tiene que cambiar. Y en los 90 están todas las piezas de éste puzle, todas las armas de esta guerra que estoy por desatar.
Ayer era un joven más al borde de los 30, con un trabajo estable que me llena de experiencias, pero no de dinero. Dueño de mi propia librería luego de darme cuenta en el último año que la carrera que estudiaba no era para mí. Convenciéndome cada mañana de que todo estaba bien porque varios de mis planes y sueños se han cumplido "en la medida de lo posible".
Pero lo que hoy me sucedió me obligo a pensar en mí, pero en detalle. Estaba tan acostumbrado a ser yo, que hasta lo pasaba por alto. Hoy me redescubrí, renací, pero nadie más que yo se dio cuenta.
Hoy muere krilin en mi historia, y sé que todo va a cambiar. Hoy invoco todos los espíritus noventeros que dormían en mis más preciados recuerdos. Un grandioso viaje empezará, y hoy es la oportunidad (Lucha hasta el finaaaal)
Porque de todas las vitrinas de librerías, fue la mía. Porque de todas las personas que dejé de ver a finales de los 90, tuvo que ser ella. Ella, allí...mirando mi vitrina.
Mi misión comienza. MI MISION 90.
(Por cierto, si hubiera sabido que Krilin volvería a vivir y a morir unas 500mil veces más, todo hubiera sido mucho más fácil)
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Misión 90
Teen FictionUn viaje hacia la nostalgia en tiempo presente. La misión de un treiteñero que hará hasta lo imposible por traer los 90 al presente, aunque sea tan sólo por un día. ¿El motivo? El cliché más grande de todos: Su majestad EL AMOR. Cada semana, una nu...
