Cap;1

12 0 0
                                        

Atenea Scott

Dios que difícil es esto. Hola soy Atenea Scott, tengo 20 años mi piel es blanca y cabello rubio, mis labios son gruesos y mi nariz pequeña. Mis ojos son color verde, pero cuando leo tengo que ocupar gafas y mido aprox. 1.65.
Me acabo de mudar a una nueva ciudad para comenzar a estudiar "Leyes" en la universidad de Oxford, vivo con mis dos hermanos gemelos Bruno y Mateo, ellos tienen él mismo físico son altos y no tan musculosos, tes pálida como la mía y cabello castaño y ojos verdes también, para tener 23 son muy infantiles.
Ustedes dirán ¿y sus padres?, bueno ellos murieron en un accidente automovilístico hace ya 3 años. Y como mis hermanos ya eran mayores de edad pudieron tomar mi custodia ya que yo en ese entonces era una cria. Al morir mis padres nos dejaron una herencia que nosotros desconociamos su existencia, la cual tenia muchos ceros y varias empresas a nombre nuestro., que ahora las dirigen mis hermanos.

Estaba sentada en la sala de casa pero no había nada interesante que hacer así que me pare, fui a mi cuarto tome mi mochila, guarde mis gafas y mi libro favorito Cumbre Borrascosas, fui a la habitación de Matt, él cual estaba tirado en la cama con él portátil en el pecho.
-hey idiota- dije llamando su atención.
-que pasa enana- dijo levantando la vista.
-ire a dar una vuelta-
-vale, pero no vuelvas tarde-

Salí de casa y fui al subterráneo, me senté a esperar mi tren, por mientras me puse mis gafas, saque mi libro y dios que chiste, y que... Me muero, definitivamente Emily Brontë me quiere matar.
Al oír llegar mi tren, me pare, guarde mi libro, las gafas y me perdí entre la multitud.

* * * * * *

Hoy es mi primer día en la universidad, tube mucha suerte de que me aceptaran.
Iba caminando por los pasillos buscando mi aula, no veía hacia delante, veía hacia al lado buscando él numero me mi clase. Grave error, termine en él piso conbmis libros y cuadernos esparcidos por él suelo.
-joder -dije sobando mi muñeca(ya que al caer me la doble) mientras recogía mis libros.
-lo siento tanto -dijo una voz masculina, obligándome a levantar la vista, era un chico extremadamente guapo él que me estaba ayudando a recoger mis libros.
-no te preocupes, fue mi culpa, no iba mirando -ahora él levanto la vista mostrando unos ojos grises, como una tormenta, los cuales estaban abiertos como platos.
-tú -dijo aun mirándome.
-¿te conozco? -pregunte estrañanda ta que yo nunca lo había visto en mi vida.

#########################


HOLAAA ESTA EN MI PRIMERA NOVELA
QUE LA DISFRUTEN, LOS QUIERO.

ATENEA EN LA MULTIMEDIA

Nuestras Miradas Opowieści tętniące życiem. Odkryj je teraz