Después de haber sido exportado de aquella escuela secundaria privada sin registro por la secretaria de educación, mis padres decidieron que estudiaría en una escuela publica que estuviera cerca del lugar donde habitábamos. El papeleo por el cual pase, fue realmente extenso; demandamos a la escuela por haber pagado mensualmente un costo elevado de la colegiatura, aun sabiendo el dueño que la escuela era discretamente falsa. Un año después, logre tener mis documentos en orden, el único detalle fue que gracias a las escrituras falsas de la anterior mencionada escuela retome el curso desde el primer año.
Era algo extraño entrar como un ser nuevo a un terreno que ya conocías, algo que realmente no era nada nuevo para ti. Lamentablemente si era nuevo, no conocía el sistema, ni sabia nada sobre la seguridad, pero lo olvidaba, era una escuela publica. Los estudiantes sobornaban a los maestros, el coordinador no se preocupaba por los deberes de los profesores y por lo tanto los trabajadores que se dedicaban al aseo tampoco procuraban hacer ni una mierda.
Para suerte mía, lograron acomodarme en el edificio final del colegio. El lugar no estaba nada mal, había tres salones juntos abajo, era el grupo "F". Como muchos de los que entraban era su primera vez en la secundaria, la mayoría estaban sentados en sus asientos como niños buenos que no rompen un plato. Se veían algo ridículos y temerosos.
A las 7:00 am, tuve la primera clase. ¿saben que clase era?, ninguna. El maestro no se presento para nada, no se que pretende el sistema escolar con esto, pero a mi parecer no me agrado lo suficiente. Delante mio estaban 2 chicas, muy lindas por cierto
- Hola soy Paola :3 - Dijo la que estaba a mi derecha, piel clara ojos claros, cabellos teñido y poco mas baja de estatura que yo.
- Hola, ¿que edad tienes? - Pregunte sin saber que otra cosa decir, no esperaba que alguien desconocido me dirigiera la palabra con tanta confianza.
- Tengo 14 años, mis padres me inscribieron en esta escuela porque creen que un poco de rudeza por parte de la agónica existencia de los que aquí estudian me hará cambiar mi actitud - Respondió con una sonrisa en el rostro.
- Esta bien, te entiendo. Me pasa algo similar que a ti, solo que algunas partes son realmente obligatorias -
El tiempo pasa muy rápido. Los 50 minutos del profesor que no había asistido habían transcurrido y el siguiente maestro había llegado. Su nombre era Carlos, Carlos Ríos Tejada.
- ¿Dante?, ¿Dante Ferre? - Pregunto el profesor dirigiéndose a mi.
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Otra vez
Teen FictionSi crees que eres el único con una vida emocionante/trágica/decepcionante/aburrida deberías conocer la corta historia de Dante.
