Desorientada, perdida y con dolor de cabeza, así es como me encontraba. Estaba tumbada en lo que suponía que era una habitación, pero no la reconocía. Intento incorporarme y al llevarme las manos a la cabeza noto una herida en la frente, apenas sale sangre, no es muy reciente. Me pongo en pie ayudándome de las frías paredes. Examino la habitación rápidamente y me doy cuenta de que no la reconozco. ¿Qué pasó anoche?
No sé donde estoy y no recuerdo como llegué. Me empiezo a poner nerviosa y estoy a piques de un ataque de nervios pero me obligo a tranquilizarme, cuento hasta diez lentamente. Estoy más calmada. Empiezo a pensar que es lo último que recuerdo, me veo a mi en mi habitación...
3 días antes.
Estoy en mi habitación tirada en la cama y con el portátil en las piernas. Tengo que acabar un trabaja de historia para mañana de 10.000 palabras y a penas llevo 100, no volveré a dejar nada para última hora. Vaya día me espera. Cojo el móvil para cambiar de canción cuando empieza a vibrar. Veo el nombre de Dani, mi mejor amiga. Es alta, rubia, con ojos marrones y junto a Sean mi mejor amigo formamos el trío calavera. Dudo si contestar, me pasaré horas hablando con ella y no podré terminar. Sin darme cuenta ya he pulsado el botón para contestar.
-Alex! - oigo gritar a Dani. Al parece llevaba un minuto pensando y ella hablando sola, me rio internamente.
-¿Que quieres Dani? No tengo tiempo para tus cotilleos, tengo que acabar el trabajo de historia.
- Pues ya no te interesará saber que chico nuevo va a entrar en el instituto.
- Bueno no es tan importante historia.
- Pues vístete que en media hora estoy ahí, salimos y te lo cuento.
-Oh no, Dani por favor cuentamelo para que pueda acabar con el trabajo ya.
-Si en media hora no estás lista y llevo tal y como estés vestida, nos vemos, te quiero Alex.
-Pero- ya no me dio tiempo a contestarle, ya me había colgado.
Mejor me voy preparando Daniela no miente, una noche quería salir y le dije que no porque tenía que estudiar, la cosa no quedó ahí, se presentó en mi casa y me llevó a rastras a un bar en pijama, estuve una semana sin hablarle.
A ver que me pongo.
