Ayer, fui Moisés dividiendo el mar rojo. Fui las ruinas erigiéndose de las reminiscencias de una guerra que duró ciento veintidós años exactos. Un Dios en otro planeta, y los seres que lo habitaban al fin fueron testigos de su existencia. Fui una nueva teoría de creación del universo. Fui las orquestas sinfónicas del mundo entero interpretando la obra musical definitiva. Fui el león en mi pecho rugiendo de nuevo. Fui las pinturas que nunca creó Cezanne, y los trazos perdidos de Modigliani. Fui la fuerza súbita que hace explotar a las estrellas supernova.
Ayer la besé por primera vez.
