Ahora en las nubes, donde nada duele, me da tiempo a pensar en el laberinto en el que se ha convertido todo.
Leerte, antes me hacia sentir un cosquilleo y me dibujaba una sonrisa permanente, y ahora, me crea un nudo en el estómago y me dan ganas de caer y dejarlo todo atrás. Todo lo que hemos construido juntas, nuestra historia. Y si desapareciese, supongo que te haría un favor, o al menos ella se alegraría. No creo que después de todas las putadas que te he hecho te vuelvas a enamorar de mi.
Quiero hundirme,
Hundirme y no volver.
Duele, como un puñal en el pecho, tiñendo de rojo las nubes y haciéndome caer.
