U N O

41 2 1
                                        

El primer día de escuela nunca era fácil y mucho menos si eres alguien como yo. Un tanto cerrado y antisocial. Dejar Holmes Chappel no me entusiasma, por qué eso implica dejar mi vida entera; amigos, familia e incluso maestros. Cosa que no creo encontrar aquí en Londres. Como sea, creo que ya no hay marcha atrás y menos ahora, que estoy a punto de entrar al aula 23. Al entrar, todos me observan como bicho raro, que típico. Me siento al fondo del salón, donde nadie me verá por que terminarían con dolor de cuello. Cinco minutos antes de que empezara la clase entra por la puerta un ángel, o asi la veo, tiene cabello castaño oscuro, cejas pobladas, ojos miel y esta vestida de un solo color: negro. Cuando camina hacia mi, me pongo nervioso y pienso que tal vez me va a hablar, pero no lo hace, a cambio solo me mira feo. El profesor entra y me hace notar, mencionando que soy nuevo y que todos deberían ser gentiles conmigo. Pasados unos veinte minutos dice que tendremos un trabajo en parejas. Rezo e imploro por que me toque con el ángel, pero no es asi, ya que me toca con una tal chica llamada Renata.

Hola, supongo que vamos a trabajar juntos, Harry- dice sonriente una chica de rizos rubios depeinados- Soy Renata, mucho gusto- dice estirando su mano.

-Gracias, igual- digo agitando su mano.

Y no quiero insuinar nada pero, déjame decirte que soy completamente homosexual, lo digo por que a veces hay niños muy lanzados, no es que tu seas uno- dice divertida

- Supongo que no.

Las clases pasan rápido, y me doy cuenta de que las comparto con ángel, y Renata, eso me hace sentir un tanto mejor.
Es la hora del almuerzo y mientras como mi sándwich extraño mas que nunca a Niall, mi único y mejor amigo, que siempre estaba conmigo. Mientras sigo masticando alcanzo a ver a Renata y un par de chicos aproximándose a mi.

- Entonces, vienes ¿o que?- me dice Renata sonriendo.

Me paro y me acerco a ellos, soy presentado pero ninguno me dice su nombre, después camino con ellos a el patio de la escuela, veo como se acercan a las rejas y me asusto al observar que un chico se esta saliendo por en medio de ellas.

- ¿Que van a hacer?- pregunto asustado.

- Vamos Harry, no seas maricon y
sal- me grita Renata desde el otro lado.

Se que esto esta mal, por que es mi primer día y apenas conozco a Renata pero, si esto significa tener amigos, tomare el riesgo. Todos caminamos unos 10 minutos hasta que llegamos a un puesto de hamburguesas, nos sentamos y todos ordenan, menos yo.

- Oh, y para el nuevo una hamburguesa especial Karl, por
favor- ordeno Renata por mi.

Nos sentamos en la mesa y los chicos por fin se presentan. Louis y Liam son chicos muy agradables.

- Espero que no te espante eso de que nos salimos de la escuela por una hamburguesa - dice Liam
divertido - es solo como una costumbre, todos los jueves, nos saltamos la última clase para comer. Nada grave.

-Pues valió la pena, esta hamburguesa es como un orgasmo comestible- respondo y todos reímos.

Terminando las hamburguesas, dicen que iremos a dar un paseo y me preguntan si está bien, respondo que si. Todo el rato estuvo lleno de bromas y preguntas sobre mi. ¿Por que Londres? ¿Te quedarás mucho tiempo? ¿Tienes novia? Y todo ese tipo de cosas.

Lleguamos a un parque de skate y nos sentamos en el pasto, Renata me abraza y dice - Me da gusto que ya seas parte de nosotros - dice sonriendo tiernamente como una niña pequeña.

- De hecho, a mi también- digo abrazandola más fuerte.

Nunca he tenido un grupo de amigos y nunca he sido aceptado tan rápido, pero de todos modos se que no es normal. Tal vez Renata es asi de cariñosa, y espero que sea eso por que no quiero desconfiar de ellos.

Ghost | H.STahanan ng mga kuwento. Tumuklas ngayon