Mi reacción al leer que Till, el chico que fuma me tocó como amigo secreto fue de confusión y tristeza, habría querido que fuera alguna de mis amigas, pero no fue así.
¿Que debo regalarle?
Till, un chico lindo con bonitos ojos color café, cabello medio largo y amable, algunas veces lo he visto en el bosque sentado en las ramas altas se los arboles.
--¡Guau! ¡¿Como se subió ahí?!--, dijo Ailin la vez que íbamos al río que está por el bosque, ver a ese chico si que nos sobresaltó.
--No lo se, bueno vamos con los demás.
Esa ocasión al acordarme de ver a Till hace que me de cuenta de que diario, al salir de la escuela, el sube a su auto y se dirige al bosque.
--Oye, ¿Quien es tu amigo secreto?--, me pregunta Ailin, con una sonrisa llena de curiosidad.
--¿Quien te tocó a ti?
--Oh vamos Lydia, sabes que muero de ganas por saber quien es.
--Te lo diré mas tarde, en la cafetería.
Caminamos por el parque platicando sobre nuestros programas favoritos y lo veo.
¿Pienso una vez en el y tengo que verlo a cada rato?
--¿Pasa algo Lydia?
--No, solo veo a las personas.
--Estas viendo a Till, no sabia que te gustaba, debí haber sido la primera en saberlo.
--No me gusta Ailin, simplemente.....
--¿Simplemente?
--El es mi amigo secreto, pero no se que regalarle.
--¿Una caja de cigarrillos?
--No Ailin, puede que se compre una diario, debe ser algo original.
No había notado que escribe algo en una especie de diario mientras sostiene un cigarrillo aun sin prender en su boca.
--Me provoca escalofríos, es tan raro.
--Lo se Lydia, pero seria buen idea que le hables, puede que sea la persona más graciosa.
Ailin es la mejor dando consejos y animandote a hacer algo que te guste mucho.
--Si, pero no se si seria buena idea hablarle ahora, parece ocupado escribiendo.
--Lydia, tu podrías ser un motivo para que el escriba sobre ti, si es que le gustas.
--Ailin, seria buena idea que tu le hablaras, así podrías contarme como es y tener alguna idea sobre que regalarle.
Parece pensarlo y estaría segura de que no aceptaría, pero su respuesta me sorprende.
--Bien, lo haré.
--¡¿Que?! ¿Estas loca?
--No estoy loca, te ayudaré.
--Bien- la abrazo -ve a conocer a Till, esperaré aqui.
Me siento en el pasto mientras veo a mi amiga avanzar hacia el chico que fuma.
Recuerdo la vez en que Ailin estuvo conmigo la vez que termine con Lau, fue hace mucho y fue doloroso, ella estuvo conmigo, abrazandome mientras comiamos helado y veiamos series de television romanticas, o aquella vez en que ella fue al centro comercial y se colocó un letrero de "Un beso = Una sonrisa"
Grabé todo y si que recibió muchos besos.
Mientras escucho musica y tomo té de chocolate lo siguiente que pasa hace que casi me ahogue con el té.
--Lydia, lydia, ¡Hey!
Veo a Ailin y a Till parados frente a mis confusos y sorprendidos ojos.
--Oh, ah lo siento Ailin, estaba escuchando musica ¿pasa algo?
--Si, Till y yo iremos a la cafeteria ¿Vienes?
--Ammm.. Eh no, sabes que no podré.
--¿A si?
--Si.
--Bueno Lydia, adios, te veo en un rato, nos vemos en tu casa.
Me guiña un ojo mientras los dos se van, vaya, si que esto no lo esperaba.
Till se ve mas lindo de lo que es aun mas de cerca, sus ojos expectantes y su cabello largo.
No seria buena persona si no estuviera con Ailin camino a la cafeteria.
Camino a casa y al llegar veo que está Jem, mi perrito, que como siempre, se alegra de verme y lo abrazo. Lo cargo mientras subo las escaleras hasta llegar a mi dormitorio y lo coloco en mi cama.
Cuatro horas despues.
--¡Ya voy!
Digo mientras bajo las escaleras junto con Jem y al abrir la puerta veo que es Ailin con una gran sonrisa.
Carga a Jem y le da un beso, algo que no acostumbra Ailin.
--Uau, si que has de estar muy feliz Ailin, ven vamos a sentarnos para que me cuentes todo.
Le entrego una taza de café y me siento al lado de ella en el sofá y sigue sonriendo.
--Vaya, si que Till te hace sonreir.
--Siempre he querdo un cabello como el tuyo Lydia- acaricia mi cabello mientras mueve sus cejas y mira a Jem.
--Gracias, pero el tuyo me gusta mas.
--Oh, cuando estaba con Till, me sentía muy observada y me asusté.
Su expresion cambia pronto de feliz a nerviosa.
--¿Porque? Ademas no deberia de sorprenderte, eres Ailin, deslumbras y...
--deslumbrar, me-me gusta esa deslumbrante palabra, es muy...
Cuando Ailin suelta una carcajada es cuando me doy cuenta de que esta drogada.
--Ailin, ¿Que carajo te metiste?
--Nada, solo me comí un panquesito, pero sabia muy raro, despues me gustó y me comí el panquesito en segundos ¿No es genial?
--¿Donde vive el tarado de Till?
Despues de que me dice su direccion salgo corriendo hacia su casa.
Mientras paso por el parque lo veo, sentado, con la cabeza gacha, con un sueter negro, vaqueros negros, y tenis color negro.
--¡Estas loco!
Le digo mientras el enojo crece en mi con cada paso que doy, alza su cabeza y me suavizo un poco al ver que tiene lágrimas en las mejillas.
--Lo siento, cuando le dije a tu amiga, Ailin, que no lo comiera ya llevaba varios bocados.
--Y, ¿No pudiste quitarselo?
--Ailin es realmente insistente--, su voz refleja tristeza.
No culpo a Till por eso, Ailin lo es, como aquella vez que me insistió en que cuidara de Jem.
--Lo siento, si de algo ayuda, se le pasará en una horas--, sonríe levemente, lo que hace que sonria.
¿A donde se fue mi enojo?
--Esta bien, dejalo asi.
--Bien, aunque creí que estarías enojada conmigo--, su sonrisa hace que me suavize.
--No puedo estar enojada con alguien que estaba llorando--, me alejo mientras lo digo algo sonrojada.
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Mi Amigo Secreto.
Teen FictionTodo comenzó con el amigo secreto, ¿Que le debería regalar a un chico que fuma? Una vez me senté a su lado, lo hice y la forma de hablar, de decir sus palabras y el destello de sus ojos me hicieron cambiar de opinión sobre los chicos misteriosos y f...
