Capítulo 1

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PRÓLOGO

Quedamos en vernos a las seis en el café Re-Start. Son las seis y media y aún no se de él. Si había algo que odiaba este hombre era la impuntualidad. Tomo mi móvil y comienzo a marcar su numero preocupada. Mientras estoy en eso lo veo cruzar el umbral de la puerta del café. Su cara expresa tristeza. Se acerca a mí y puedo notar de inmediato que ha estado llorando. Mi reacción es inmediata y me paro a besarlo. El responde a mi beso pero siento que beso a una estatua. Lo abrazo pero no soy correspondida. Algo está mal. Siento de pronto como mis manos comienzan a congelarse. Ese frío comienza a recorrer todo mi cuerpo. Pongo toda mi disposición para entender qué sucede pero me es imposible con él en ese estado. Toma distancia de mi sujeta fuertemente mi cara entre sus cálidas manos, me mira fijamente y veo rodar una lagrima sobre su mejilla.

-Tessa, esto no puede continuar. Quiero que terminemos.

Mi mundo se detiene. Estoy sin aliento. Esto no puede estar pasando. Ya no siento mi cuerpo. Lo miro a la cara y lo unico que puedo decir es..

-Esto no está pasando... Dime que solo es un pésimo sueño- él me abraza fuertemente, lloramos desconsolados. Quiero correr de aquí. Christopher toma mi cara entre sus manos nuevamente y acerca su boca a la mía. Toca con sus labios los mios y dice.

-Esto es el final bebé... Nunca olvides que eres la mujer a quien mas amo en este mundo. Perdóname-. Y así sin más, presa en este cuerpo inmóvil lo vi alejarse de mí. Sentí como su cautivadora fragancia se alejaba con él dejandome atrás ahogada en llanto y sin poder reaccionar. El hombre a quien amo con todo mi ser acababa de dejarme. Mi mundo se había derrumbado...

...

FAMILIA CROCS

Mi nombre es Tessa Crocs. Tengo 18 años. Y hoy debería ser un gran día. El día de mi graduación. Pero mis nervios están echando a perder todo.
Mis piernas no dejan de sentirse y moverse como jaleas. En cualquier momento caeré.

-Qué tal si me caigo en medio de la ceremonia?- digo mirándome fijamente en el espejo e imaginando la situación.

-No Tessa. Eso no va a suceder- Es mi madre. Su voz me reconforta. Siempre lo hace. Se acerca y toma mi hombro.

-Te ves hermosa Tess. Si no fueras mi hija sentiría envidia de ti.

-Vaya que debo verme hermosa mamá-. Reímos al unísono.

Mi madre es una mujer hermosa por dentro y por fuera. Tiene unos joviales 45 años y para mi gusto solo representa 38. Delgada. Tiene cada cosa en su lugar. Todo esta muy bien puesto donde corresponde. Heredé los ojos de mi madre. Tono miel. Su cabello es simplemente perfecto. Largo y liso en un tono marrón muy claro. Mi madre es un ángel reencarnado en un ser humano. En momentos de estrés, es la única persona que sabe cómo calmarme. Palabra precisa en momento preciso. Ella es simplemente perfecta.

Mi madre y yo estábamos insertas en la risa y hablando sobre mi peinado. Realmente se veía fabuloso.

Mi madre lucía espléndida. Tacones negros muy altos. Mi padre se verá pequeño a su lado. Usaba un vestido negro que dejaba ver en gran parte su espalda. Nada grotesco. Elegante, es la palabra exacta para describirla.

Noto en el reflejo de mi espejo una silueta que me hace sonrojar. Mi padre veía la escena con una mirada profunda. Analizando tal vez. Mi madre nota su presencia también.

-Eddie! Que haces parado ahí. Ven a ver de cerca a Tess. No se ve hermosa nuestra pequeña?-. Mi padre sonríe y lentamente se incorpora a nosotras. El mira a mi madre y luego voltea a verme.

-Te ves hermosa Tessa. Eres el reflejo de tu madre. Simplemente perfecta-. Dijo y abrazó a mi madre por la cintura. Ella le correspondió abrazando sus brazos. No tardé en sentir como los colores me subían al rostro.

Mi padre era un hombre al cual yo admiraba mucho por su entereza. Jamás se quebraba ante nada. Nunca fue un padre muy comunicativo. Todo lo que Edward Crocs sentía, lo sabía yo por mi madre. Ella era su mensajera y la situación nunca me molestó. Su comentario fue completamente inesperado. Mi padre echando fuera lo que sentía. Realmente debo estar bellísima para lograr tal cosa.

-Estas nerviosa?- pregunta mi padre.

-Lo estoy papá... No te imaginas cuanto!

-Tessa hija, si aceptas un consejo de este humilde servidor, diría que "todo esta en la respiración"-.

-En la respiración?- pregunto intrigada. Mi madre río en silencio.

-Exacto!. Si no pierdes el ritmo de tu respiración entonces estarás lo suficientemente ocupada y concentrada para accidentarte o cometer algún error-. Él tenía razón como en todo lo que siempre dice. Cómo es que jamas se me ocurrió?. Reímos juntos. Mi madre observaba la escena con mucha felicidad.

-Abrazo los tres?- digo. Nos miramos y nos unimos en un abrazo fraternal repleto de amor. A pesar que los años han transcurrido, el "abrazo de los tres" jamás sería algo del pasado. Me detengo a pensar qué pasaría si algún día me faltara alguno de los dos. La idea me parece horrible y alejo ese pensamiento rápidamente. Hoy solo me permito tener buenos pensamientos. Mi graduación seria solo en UNA oportunidad, "Como todo en esta vida" me digo y disfruto del momento.

Segunda OportunidadWhere stories live. Discover now