La mala noticia

6 1 0
                                        

El sol salió, el gallo de la granja de enfrente de mi casa canto su canción favorita como todos los días, yo me levanté de la cama y empecé a vestirme, me peine y baje a la cocina a desayunar. Mis padres ya estaban despiertos era lo normal ya que empezaban el trabajo antes que yo el instituto. Mi madre estaba recogiendo su desayuno.
- Buenos días hija, ¿cómo has dormido?
- Muy bien mama, pero aún así estoy muy cansada.
- Eso te pasa por quedarte hasta las tantas con el móvil.
- Pero es que tenía cosas muy importantes que hablar con mis amigos.
- Bueno hija, lo que tu digas. Tu padre ya se ha ido a trabajar, cuando vengas del instituto los dos tenemos una cosa muy importante que hablar contigo.
- Vale mama.
Después de hablar con mi madre me pongo a desayunar muy rápido porque me doy cuenta de que... ¡voy a perder el bus!
Me tomo un café con unos cereales que al bebermelo casi se me cae por la barbilla. Cuando termino salgo corriendo por la puerta con el abrigo medio puesto y la mochila pendiemdo de un hilo entre mi hombro y el suelo. Empiezo a correr hasta la parada, cuando llego veo a mi amiga Elena que viene hacia mi con cara de extrañeza.
- Pero Lucía, ¿que te pasa? ¿por qué vienes corriendo?
- Es que pensaba que perdia el bus.
-dije entre jadeos mientras me recuperaba de la carrera-.
- No te preocupes, hoy al parecer se ha retrasado.
- Pues menos mal porque si no lo habría perdido seguro.

Tres minutos después llegó el autobús y enseguida todos nos subimos corriendo. El trallecto no dura más de veinte minutos, pero esos veinte minutos por lo menos se está calentito.
Ya en el instituto las dos fuimos al lugar en el que siempre esperamos a que suene el timbre, donde ya estaban nuestros amigos.
El día de clases no fue nada del otro mundo, que si exámenes por aquí que si trabajos por allá. El caso es que nada más salir cogí el bus de vuelta a casa y en mi mente estaban las palabras que esta mañana me había dicho mi madre: "cuando vengas del instituto los dos tenemos una cosa muy importante que hablar contigo."
Cuando llegué estaban mis padres sentados en la mesa hablando y cuando entre se callaron.
Extrañada por aquel comportamiento, entré despacio hasta la mesa en laque estaban sentados mis padres mientras me quitaba por el camino el abrigo y dejaba la mochila en su sitio y las llaves en el mueble de la entrada.
- ¿Qué pasa?
- Lucía, tenemos que decirte algo, lo más probable es que no te guste.
- Tu madre tiene razón, pero es lo que hay que hacer tal y como estan las cosas aqui.
- Bueno, ¿me lo queréis decir ya?
Mi padre tragó saliva y comenzó a pronunciar las palabras, unas palabras que posiblemente serían las que más le costase pronunciar en su vida.
- Sabemos que aqui tienes toda tu vida, pero hemos tomado la decisión de mudarnos a Francia.
En ese momento, al escuchar la noticia me sentí tan mal recordando todo lo que dejaba atrás que salí corriendo ha mi habitación en la que me encerré, me tumbé en la cama con la cabeza en la almohada entre los brazos y comencé a llorar.

You've reached the end of published parts.

⏰ Last updated: Mar 19, 2016 ⏰

Add this story to your Library to get notified about new parts!

Obstáculos Stories to obsess over. Discover now