"Don't say a word while we dance to the devil. "
Nunca me imaginé que acabaré en un internado. Eso me pasa si me meto en líos, aunque por un lado, me alegro de haberme alejado de mi ciudad natal. Tras la muerte de mi padre, todo se ha vuelto diferente. Mi madre ya no era la misma, sus ojos negros transmitían odio y tristeza siempre que la miraba más profundamente. Después de un año de lo sucedido, ella seguía perdida en ese mundo en el que se adentró inconscientemente. La echaba de menos. Me dolía haber perdido a mi padre, y ahora perder también a mi madre de esta forma, me mataba por dentro. Cuando recibí la noticia de que mi madre y yo íbamos a ir a ver un internado, me di cuenta de que quiso alejarme de ella. Probablemente sea mejor y quiere reencontrarse a ella misma y por eso me manda tan lejos. Recuerdo el día que fuimos al internado para ver si era asequible.
*-Hola, ¿con qué les podemos ayudar? - nos preguntó amablemente un señor cuarentón
-Buenos días, me llamo Catalina de la Vega. Y esta es mi hija Delia. Hablamos por teléfono con el director Ricardo y nos informó de que podríamos pasarnos hoy por aquí para echarle un vistazo al internado.
-Oh, claro, pasen, pasen. Llamaré al señor Ricardo. Las estábamos esperando. - dijo alegremente el hombre.
-Gracias. - dijo mi madre empezando a mirar el pasillo de aquel edificio
Esperamos durante un largo tiempo, hasta que un hombre de unos cincuenta años apareció por el pasillo. Este se acercó a nosotros y nos miró sonriente.
-Supongo que tú - me señaló a mí- eres Delia, y esta encantadora mujer - señalando a mi madre- debe ser Catalina - dijo sonriendole como si la conociera de toda la vida
-Buenos días. Así es. - dijo mi madre cortante
-Si así es, entonces vamos a enseñarles el internado*
Y ahora aquí estoy, en el internado de los infiernos. Totalmente sola. Sin nadie. El internado consistía de la parte baja donde se sitúan 30 clases, de una primera planta donde se están 150 habitaciones(el ala masculino, es decir solo chicos), de una segunda planta donde están las habitaciones de las chicas y de una tercera planta donde se encuentran los cuartos de los profesores. En cada planta había un baño gigante que comprendía las duchas también. En la planta baja también se encontraba la cocina y más habitaciones que no me interesaban sinceramente. Había una cuarta planta pero estaba prohibida y nadie sabía que había allí. Eso sí que me causaba cierto interés. Pero ya veré yo en adelante que habrá allí.
Mi habitación era la 64, o tercera planta la habitación 14. Buf. Con tan sólo de pensar que tengo que subir tantas escaleras porque el ascensor es para aquellos que les pasa algo y no pueden subir de por sí solos, me da un infarto. Sólo espero integrarme bien, porque siendo la nueva... Sé lo que significa que hagan gilipolleces al nuevo, que se burlen de él y tal y cual. Bla bla bla. En fin. Que sea como el destino quiera ser.
Buscando mi habitación, agotada de llevar las dos maletas escalera arriba, un chico se topa conmigo.
- ¿Necesitas ayuda? - me preguntó amablemente
-Puedo sola. Gracias. - mi orgullo le contestó fríamente. Delia, así no harás amigos. Lo miré mejor y vi que tenía una cara de divertido. - Bueno, pensándolo mejor, creo que necesito una pequeña ayudita. - reí nerviosamente, para que luego el sonría de lado y coja mis maletas.
-Tu debes ser la chica nueva, ¿no?
-Así es. Supongo que soy el juguete nuevo.
-No lo serás. Tranquila. Todo aquel o aquella que se meta contigo, se meterá conmigo también. Y créeme, nadie se mete conmigo. - sonreí como si le diera las gracias. - ¿Habitación?
-64.
-Entonces será en la tercera planta, la habitación 14. - es listo, eh. De repente se para y se da la vuelta hacia mi - Soy Liam.
-Oh, perdona, ya sabía que algo se me olvidaba. Soy Delia. Delia de la Vega. Encantada y gracias por ayudarme.
-Creo que aquí es tu habitación. ¿A qué curso vas? - curioseó el.
-A 1°Bachiller. Humanidades.
-Pues nos vemos en clases, supongo. - lo miré desconcertada - La mayoría están en Ciencias o en Tecnológico. Hay solo una clase de Humanidades. - me explicó él tras darse cuenta de mi cara de desconcierto.
-Pues, entonces supongo que nos veremos en clases, mañana. - dije un poco cansada de tanto andar y todo ese rollo de estar atenta a todos lados.
-Hasta mañana,Delia.
Saqué la llave y abrí la puerta, para que, de repente, una chica se de la vuelta asustada por mi entrada a la habitación. Me miró de arriba abajo y de abajo arriba y me sonrió largamente.
-Hola, ¡chica nueva! Soy Rafaela, pero me puedes decir Rafi. Todo el mundo me dice Rafi. Bueno, en realidad solo mis amigos me dicen Rafi. Tu y yo seremos buenas amigas, chica. ¿Como te llamas? - joder,esta chica habla demasiado y super rápido, me he perdido desde la primera frase, jum.
-Soy Delia. - dije aún pasmada por su energía tan alegre.
-¿Delia? Un nombre precioso. Ven, pasa. Allí está tu cama y tu armario. El baño esta al final del pasillo y tenemos horas exactas para ir a ducharnos. Las clases están abajo. Este es el ala femenino, abajo de nosotras es el ala masculino. No podemos pasar allí y ellos tampoco pueden pasar aquí. Pero en las clases vamos mezclados. ¿Que curso vas?
-Uou, chica. Habla más despacio que me matas- reí nerviosa- Voy a primero de bachillerato, en Humanidades. ¿Y tu?
-Igual, pero en Ciencias. Voy a ser médico.
-Oh, yo no valgo para eso, es ver la sangre y ya estoy desmayada - me rei fuertemente contagiándola a ella tambien
De repente escucho una sirena escalofriante y la miro asustada. Ella me explicó que es la alarma para Silencio, es decir, para irse a dormir. Rafi era bajita y delgadita, típica buenorra, tenía los ojos negros y el pelo hasta los hombros, rizado y negro también. Era preciosa, tenía su encanto. Y la verdad es que, presiento que seremos buenísimas amigas.
Yo, en cambio, soy totalmente contrario a ella. Pelirroja y ojos verdes. Si, heredé los ojos de mi padre.. Soy un poquito más alta que Rafi, pero igual de delgada que ella.
No sé por qué, pero tengo el presentimiento de que aquí pasa algo. Será Rafi una chica super alegre y sociable, pero sus ojos dicen lo contrario. Y yo, no me voy a quedar de brazos cruzados, voy a descubrirlo todo.
Poco a poco, me quedé dormida en un profundo sueño donde las imágenes de mi padre y lo que una vez fuimos felices, perturbaban mi mente y mi corazón.
ŞİMDİ OKUDUĞUN
Lágrimas De Un Demonio Enamorado
RastgeleDelia, la nueva alumna de GeorgeTown High School, llamará la atención del chico más misterioso del instituto. Él nunca se fija en nadie, atractivo y misterioso, pero ninguna chica consiguió acercarse demasiado a él, solo lo necesario como compañeris...
