I

81 10 0
                                        

Siempre me había creído inmune al amor.

Era algo lejano.

Algo que a mi nunca me iba a pasar.

De hecho, no lo entendía.

No entendía como alguien daría su vida por otra persona (que no fuera de su familia).

No entendía los te quiero, los te amo.

Nunca habían tenido significado para mi.

Si bien tengo que decir, nunca fui una persona cariñosa.

Nunca daba abrazos (cosa de la que me arrepiento).

No sabía lo bien que te podías llegar a sentir en los brazos de alguien.

Y más aún en los brazos de la persona a la que amas.

Pero siempre me hacía la misma pregunta:

¿Sentimos todas las personas los abrazos de la misma manera?

Es decir, no todos los abrazos son iguales.

No sientes lo mismo abrazando a tu madre, a tu perro, a tu amiga o a tu novio.

Es algo muy diferente.

Por todos sientes cariño, eso está claro (menos cuando la persona que te cae mal y no lo sabe te abraza).

Pero, en algo más allá del cariño.

Me refiero, en el amor.

Cuando abrazas a alguien con puro amor.

¿Esa persona sentirá también ese amor?

¿Se contagiará a través de ese abrazo el amor de una persona a otra?

En muy pocas ocasiones, si.

En la mía, no.

¿Y qué se hace al respecto?

¿Qué se hace cuando abrazas a la persona que amas pero para esa persona es un abrazo más?

Llevo bastante tiempo preguntándome a mi misma qué hacer.

Y todavía no he encontrado la respuesta.




Te hiero muchoWhere stories live. Discover now