—Gracias por traerme, prometo regresar con mi auto hoy— le digo a Marcela antes de bajarme del auto
—No seas tonta Victoria, sabes que no me cuesta nada darte un aventón
—Bueno, nos vemos más tarde
—¡Oye Victoria!— me detengo con la mano puesta en el pomo de la puerta— ¿Está todo bien con tu madre? Hoy en el desayuno, casi ni se hablaron— me quedo observando a mi amiga por unos segundos mientras pienso que responderle, estoy enojada con mi madre por ser ella quien me haya dicho lo que me dijo, aunque supongo que debería agradecerle que me ayude a mantener los pies sobre la tierra y no a estar intentando alzar vuelo...
—Sí estoy enojada con ella pero se me pasará, solo les pido un poco de tiempo para volver a poner las cosas en orden
—De acuerdo... está bien... porque este papel de mediadora no me gusta, para nada— sonrió por la expresión que pone mi amiga al decir esa frase— y ¿Qué vas a hacer con Iván? ¿Has hablado con él?
—No y no sé que voy hacer con él, pero supongo que es una de las cosas que tendré que poner en orden— Marcela asiente en concordancia conmigo— Nos vemos luego
Dejo que el auto de mi amiga se pierda de vista antes de entrar, ya me había acostumbrado tanto a trabajar en la casa de Alejandro que este edificio gris, ya me parece extraño. Al entrar saludo a varios empleados, y continuo a mi oficina. Mi tiempo de soledad dura unos escasos minutos porque escucho unos golpecitos suaves en la puerta, al abrirla me encuentro con la cara de Iván
—Hola, bienvenida nuevamente
—Hola Iván, gracias
— ¿Puedo pasar?— pregunta él con cautela
—Claro, pasa— me hago a un lado y espero que pase, para cerrar la puerta
—Victoria, antes de que me digas algo, quiero decirte que me siento muy apenado con mi actitud del otro día... sabes que yo no acostumbro a ligar lo personal con lo laboral... ese día estaba fuera de control y tu apareciste de la nada... yo...
—Iván no es necesario que...
—No espera, quiero terminar— asiento y el retoma lo que estaba diciendo— Yo te prometo que no volverá a suceder, es más si me vuelvo a extralimitar yo mismo pondré fin a nuestra relación laboral
—¡Guau! Yo venía dispuesta a hablar de lo que sucedió aquel día, pero tú ya tienes una solución algo extremista ¿No crees?
—No lo creo Victoria— dice él con la mirada decisiva— aquel día te fuiste con una mirada cargada de rabia, tú nunca me habías mirado así, no quiero que vuelva a suceder
—Está bien Iván, también creo que es lo mejor— él asiente y se marcha de la oficina no sin antes decirme que estará en la suya, por si quiero saber algo de lo que ha pasado con la empresa estas últimas semanas
Me quedo observando la puerta mientras pienso en lo que Iván me ha dicho, eso ha sido muy fácil, espero que cumpla su palabra y no intente algo de nuevo porque no quiero acabar nuestra relación de esa manera
Otra vez sola en mi oficina, empiezo a realizar mi trabajo, un par de horas más tárdeme tropiezo con los bocetos del vestido de Rebeca, la madre de Marc, reviso mi agenda y compruebo que me queda poco más de un mes para la feche de entrega, tendré que ponerme sobre ello para terminarlo con tiempo
Ver esos bocetos, me hace querer saber qué ha sido de Marc. La última vez que nos vimos, el día de mi torcedura de pies, prometió ir a visitarme y hasta hoy no he sabido nada de él. Bueno, supongo que mañana durante la cita de trabajo con Rebeca, me enteraré y trataré de indagar un poco en su pasado, sé que no debería importarme nada que tenga que ver con Alejandro pero... me mata la curiosidad por saber qué pasó entre ellos dos como para que ya no sean amigos
YOU ARE READING
Sentimientos ocultos
RomanceSi volvieras a encontrarte con ese amor de tu pasado del cual estuviste locamente enamora pero que aún así te rompió el corazón ¿Qué harías? Le harías ver el error que cometió y continuarías con tu vida aun sabiendo que lo sigues amando o lo perdona...
