Capítulo 21

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Acabamos de aterrizar en la base principal de la C.I.A, personas vestidas de traje caminan con prisa por todo el lugar, el edificio es lujoso, bueno no es para menos estamos en la C.I.A. varias personas al notar nuestra presencia se detienen y nos miran raro, como si fuéramos extraterrestres o algo así, ocho hombres vestidos como los hombres de negro se nos acercan y sin decir una palabra nos rodean, me acerco más a Evans buscando su protección, el pasa sus brazos por mis hombros.

—Tranquila ellos son guardaespaldas— me dice Evans para tranquilizarme.

—¿Pero no se supone que este lugar es seguro?

—Sí, pero nunca está de más un poco de protección. Vamos hay una persona que anhela conocerte, en realidad son varias, ya relájate.

—Está bien, lo intentare.

Entremos por unas enormes puertas y el pasillo lleno de personas se va despejando a medida que avanzamos, todos conversan entre ellos sin dejar de mirarme, toda mi vida intentando ser invisible y ahora soy el centro de las miradas.

—¡¡Hermanitas!!

—¡¡Alex¡¡— Brid y yo pasamos por un lado de los hombres de negro y abrazamos a nuestro pequeño hermano.

—Chicas debemos continuar, nos esperan— nos interrumpe Iván.

Retomamos el camino pero ahora con Alex entre nosotras, Iván y Evans se colocan frente a nosotras dejándonos a los tres detrás de ellos y los hombres de negro a nuestro alrededor. Llegamos a una enorme oficina, los hombres de negros se hacen a un lado para que pasemos, los gemelos entran primero, en la oficina esperándonos esta un señor corpulento vestido de traje, sus ojos muestra lo conmovido que esta. También esta una señora delgada de cabello rubio, su expresión es de incredulidad. ¿Qué está pasando aquí? ¿Por qué todos me miran así? Iván y Evans se acercan al señor y lo saludan y este los abraza, al parecer él no tiene como costumbre hacer cosas como esas ya que los gemelos se asombran.

—Gracias muchachos, no se imaginan lo que esto significa para mí, nunca se los podre pagar— les expresa el señor.

Los gemelos se apartan dejándole el camino libre hacia mí, Alex me suelta la mano y junto a Brid se aparta un poco. La señora empieza a llorar desconsoladamente y el señor la abraza caminando hacia mí.

—Hija, al fin— ambos me abrazan.

Creo que me estoy perdiendo de algo o escuche mal, es que ¿acaso me llamo "hija"? enseguida la imagen de la mujer embarazada que me mostro Alex en la guarida viene a mi mente y es idéntica a la mujer que me está abrazando y llora sin parar ¡hay por dios! Son mis padres, mis verdaderos padres. Busco la mirada de Evans y este asiente con su cabeza indicándome que lo que acaba de pasar por mi cabeza es correcto.

—Perdona debes pensar que somos unos locos, yo soy Steban Ferrer jefe de la C.I.A y tu verdadero padre, ella es mi esposa Lily Ferrer y tu verdadera madre— me explica.

Mi mente Ha quedado en blanco por un momento, no sé qué decir al respecto ¿esto debería alegrarme? ¡Ay! que confuso e incómodo este momento.

—¡¡¡Eve tu papá es el jefe de la C.I.A!!!—salta emocionado Alex haciendo que escape una pequeña sonrisa, pero dura poco.

—¿Ahora qué? ¿Qué pasara con ellos?

Ambos me miran atónitos, quizás no esperaba que dijera algo como eso después de enterarme que ellos son mis padres.

—Lo siento, pero en mis casi 18 años ellos han sido mi familia, son los que me han apoyado en cada momento y gracias a ellos he podido salir adelante a pesar de toda esta locura y creo que es normal que me preocupe algo como eso, no estoy dispuesta a separarme de ellos.

—Tranquila, nunca te pediríamos algo como eso, puedes estar tranquila. Por ahora tu seguridad y la de ellos es importante— me responde mi nuevo padre.

—Deben estar cansados, vengan los llevare a su habitación— por lo menos mi nueva madre es más cariñosa que la anterior.

Evans se me acerca y me da un fuerte abrazo, el cual siento como un oasis en un desierto árido, mis miedos se disipan dejando tranquilidad en mi interior.

—Todo estará bien, ya lo veras.

—¿Nos seguiremos viendo verdad?

—Por supuesto no te vas a deshacer de mi tan fácilmente, creo que ya te lo había advertido— me responde con picardía en su mirada haciendo que me ruborice y mi corazón se acelere.

—Chicos quédense conmigo, necesito sus informes.

Me despido de él y me voy con mis hermanos y mi madre a las habitaciones, Brid y yo volteamos hacia los gemelos y ellos a nosotras.


Engaño Disponible En BuenovelaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora