*assssi que. . . ¿que dices que hay para comer hoy?. . . -preguntó el esqueleto. La comida de ese dia no era lo tipico, Papyrus llevaba mas de 30 minutos metido en la enana cocina de la casa. Y no se tarda tanto en hacer unos spaghetti.-
*¡PUES QUE VA A SER, HERMANO! ¡SPAGHETTI! SIEMPRE HAGO SPAGHETTI, ¿POR QUE QUERRIA HACER ALGO DIFERENTE? NYEHEHEH. . .
Se notaba la malicia en la voz del larguirucho. Y para el mas bajito, no era ningun misterio saber que lo que estaba haciendo (O INTENTANDO HACER) no eran unos spaghetti. Sans, pasmado por las intenciones su hermano, se dirigio a la cocina. Se le notaba en el rostro que tenia curiosidad, a pesar de su constante sonrisa, sus ojos lo delataban. Cuando estaba a milimetros de tocar el pomo de la puerta de la cocina, un avion de papel voló hasta la puerta, pasando por delante de las inexistentes narices del esqueleto, y sorprendiendole. Entonces fue cuando la humana llegó por el aire con una pequeña y adorable pirueta. Señaló al avioncito de papel, que obviamente ella habia tirado. Este avion era de hecho una notita, escrita por su hermano Papyrus. Resumiendo un poco, la nota decia que por ningun motivo sans debia entrar a la cocina hasta que el hubiera terminado de cocinar.
Pero tampoco tuvo mucho tiempo el esqueleto de procesar la informacion de la notita. La puerta de la cocina se abrio a lo bestia, empujandolo contra la pared y haciendolo caer de una manera. . . bastante comica. Y mientras la pequeña humana se acercaba para zarandearlo con suavidad, esperando que no se hubiera desmayado o algo, el esqueleto alto exclamó
*¡TERMINADOS! ¡YO, EL GRAN PAPYRUS, HE CREADO MI PROPIA RECETA! ¡MI PROPIO PLATO! YO LOS LLAMO. . .
*oh dios mio como que Papyrus ha hecho que cosa de comi-
*¡LOS NYEHSPAGYETTI!
*. . . oh dios santo que (cojones) bien por ti Pap. . . aunque quiza podrias considerar el ayudarme a levantarme, porque, bueno, digamos que la pequeña -dijo señalandola, ella estaba esforzandose en empujarlo para que se levantara- no puede por si sola.
*¿AYUDARTE? ¡OH DIOS MIO SANS, ERES UN VAGO, NO PUEDES LEVANTARTE POR TI MISMO! ¡NYEHEHEHEH!
*Pero tio que me has dado con la puerta en los tabiques nasales.
*¡DATE PRISA EN VENIR A PROBAR MI NUEVO PLATILLO! -exclamó, con una risa burlona. No es que no quisiera ayudar a su hermano, pero le gustaba burlarse de el. Y al final el acabaria levantandose por si solo, el alto lo sabia. Aunque, no pudo evitar hacer lo que su inocente corazon le decia. Dejó los platos en la mesa, y se acerco a su hermano, tendiendole la mano.- ¡NYEH! ¡ARRIBA, HOLGAZAN! -exclamo al tiempo que tiraba de el, ayudandole a levantarse-
-Y junto con la silenciosa pequeña, se acercaron a la mesa y tomaron asiento. Delante de Sans habia un plato de spaghetti de aspecto normal. . . aunque con una curiosa salsita verde por encima. Tenia olor a. . . ¿queso? y parecia pastosa-
*¡ADELANTE, NO OS AGUANTEIS MAS Y PROBAD! OS VA A GUSTAR, SEGURO PERO SEGURO. . . ¡NYEHEHEH!
*Okay. . . -Tenia que admitirlo: le daba mal rollo la salsita verde. Pero era la receta de su hermano, y habia que darle una oportunidad. Asi que enrrolló unos pocos en el tenedor y se los llevo a la boca-
*¿Y BIEN? -preguntó el alto, impaciente por escuchar la opinion de su hermano. Tambien la pequeña se le quedó mirando, si Sans los daba por buenos, quiza podria comerlos con tranquilidad. La comida de Papyrus nunca fue. . . lo mejor del subsuelo, que digamos.-
*. . . Pap.
*¿S-SIIII?
*Te has olvidado de una cosa muy importante a la hora de hacer comida.
*¿¡QUE!? ¿QUE COSA?
*. . . Te has olvidado de que no tengo papilas gustativas, asi que no se a que saben estos spaghetti.
-Todo el comedor se quedo en silencio. Bueno, no silencio absoluto. el ruido que hacia Sans intentando no estallar en risas era bastante notorio. El alto se quedó mirando a su hermano, que estaba casi llorando por no reirse, con una cara de pasmo absoluto. Que decir. Si tenia razon.-
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El siguiente experimento parece muy interesante. . .
Mystery / ThrillerLos dias pasan tranquilos en Snowdin, como el bueno de Sans diria, los pajaros cantan y las flores florecen. Y Pap sigue cocinando espagueti. La calma reina, despues de que el humano abandonara la idea de volver a la superficie y se quedara a vivir...
