No quiero dormir.
Miro Mi Dedo Sangrar. Nunca me ha gustado el olor de la sangre, A óxido y a sal. Lavo la herida y guardo el Estúpido cuchillo. No volveré a jugar con el.
Prefiero estar despierto. Nunca me ha gustado dormir, aunque el sueño sale victorioso algunas veces. Es difícil pensar que el sueño me envuelve en su manta fantasiosa y cálida, Aveces duermo un poco y después despierto con mi corazón palpitando como un tambor enloquecido.
Odio este día, primer día de preparatoria, !Hurra!.
Dar una buena impresión para todas aquellas personas pretenciosas que me van a odiar en unos pocos días.
Salgo antes de que mi madre comience a maldecir a mis hermanas por que son muy lentas y hacen rabietas para no ir a la escuela.
Miro el cielo, con tonos que van del rojo al azul como si fueran moretones que el sol le provoca a la oscuridad.
Escucho mis pasos, mientras chocan con el suelo gris. Mis zapatos desgarrados se desinflan con la presión. Su color negro disminuye hasta el gris sucio de las partes más desgarradas.
Me gusta caminar, es divertido, me da tiempo para pensar cosas pero comienzo a imaginar las cosas humillantes que haré, y me mirarán de manera extraña. Nunca he sido muy social. Solo contesto las preguntas que me hacen y por lo general miro hacia otro lado. Me Atemoriza hablar con las personas. Me sonrojo y mezclo las palabras y hablo con voz inaudible, Soy un Perdedor.
-Buenas tardes - Dijo La Señorita Sánchez, Aunque es más vieja que mi abuela insiste en que la llamemos señorita.
Comenzó a explicar cosas Acerca de la escuela con sus palabras enredadas.
Me limité a mirar las sucias paredes blancas y azules.
-!Hola! - Dijo el Chico de atrás entre susurros.
Yo estaba concentrado en averiguar cuanto maquillaje usaba la profesora.
-Hola. Le Conteste sin mirarlo siquiera
-Soy Daniel -. Dijo
-Soy Alejandro - Susurré
-Que aburrido es esto - Dijo, mientras hacia gestos de asco.
No pude evitar fingir unas risitas por mas estúpido que fuera.
-Apenas llevo 5 minutos y ya quiero salir de aquí -. Continuó hablando sin importar si le ponía atención o no.
-¿Cuantos Años tienes? -preguntó
-15, ¿y Tu? - dije con mi mejor sonrisa.
-16, cumpliré 17 en marzo- Dijo como si le emocionara la idea
-Está bien-. Le Contesté y por fin se calló.
-Hablamos luego-. Volvió a hablar
-Silencio allá atrás - Espetó la maestra.
Me callé.
Hice lo que pude para pasar el tiempo, por fin acabó todo esto.
No pasó nada interesante hoy, me senté solo en el almuerzo y trabajé silenciosamente en clase .
Me alegro de que terminara.
Llegando a mi casa, comí Cereal , antes de que mi madre llegue, para no tener que correr a mi habitación con tal de no escucharla diciendo cosas feas acerca de sus enemigas a muerte, la asociación de vecinos,un grupo de mujeres Entrometidas que se pasan mirando a través de sus ventanas y pidiendo dinero para ayudar a los menos afortunados. Todos sabemos que lo gastan comprando zapatos Feos. Aún así, las personas cooperan para que dejen de molestar.
Tomo un baño. Las burbujas del jabón de fresas huelen bien. Lavo mi cabello, nunca me ha gustado tener el pelo negro, prefiero el castaño, como el de Daniel.
Jamás pensé que pudiera hablar con alguien el primer día de escuela, Daniel, me agradó especialmente por su forma de expresarse. Hablamos de nuevo mientras salíamos del instituto, me dijo cosas sobre su padre y como lo molestaba para que estudiara medicina y cosas así, le dije que mi madre era demasiado Irritante, y mis hermanas no paraban de hacerla enfadar.
Me molesta la rutina de mañana solo pensar en eso me hace sentir nervioso.
-Alejandro.! - Grita mi madre.
-Duérmete! -Dice enfadada.
No quiero dormir.
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Hojas Desmayadas.
Teen Fiction-¿Que Es Eso?-. Preguntó Alicia. -Las Hojas Del Otoño-. Le Contesté.
