-¡Elena pero que demonios te pasa!
Me quedé estática frente a la imagen perturbadora que estaban percibiendo mis ojos. No podía mover uno solo de mis músculos simplemente había quedado en shock. Un momento ¿Cómo sabía mi nombre?
cambié mi mirada sorprendida e incluso culpable por una de intriga y confusión. Nadie en la preparatoria me conocía además e mi hermano y Melanie que me conoce desde pequeña. Es casi imposible que alguien a parte de ellos dos sepan mi nombre porque solo entre a una clase o más bien media pero de todas formas no cabía en mi mente como era posible.
Oh si, ahora recuerdo que el fue quien me llevo a la enfermería y quien me había seguido durante casi todo el día. Ahora todo tenía sentido y la extrañeza de hace rato había desaparecido. salí de la zona de pensamientos y reaccioné ante la escena que estaba viendo. aquel chico odioso estaba con nada menos que Melanie. perfecto, bastaba con mostrarle esa fotografía a Azael para que se bajara de las nubes aun que, sería un método poco ortodoxo que se llevaría entre los pies varios daños colaterales y entre ellos la felicidad de mi hermano.
-¿vas a quedarte ahí parada observando como tenemos sexo? -dijo Melanie sacándome de mis pensamientos mientras me miraba directamente. -parece que llevan en la sangre ser tan entrometidos -un momento, ¿Azael estuvo aquí?-
-espero no interrumpir pero ¿te refieres a mi hermano? ¿Azael estuvo aquí?
-¿que crees que estoy diciendo? -se sentó en la cama cubriéndose con la sabana- okay, seré clara. El abrió la puerta igual que tu, se quedó parado ahí como tu lo estas y solo me pregunto que era lo que hacía lo cual era obvio pero le pregunté que si no había problema y me dijo que solo hiciera nuevamente la cama cuando terminara y se fue.
-¿es enserio? Melanie, no debería de decirte esto pero creo que le gustas a mi hermano... -su voz aguda me interrumpió nuevamente-
-ese no es mi problema, no es mi culpa ser como soy y el debería de aprender un poco de eso -por un instante imaginé la vena de mi frente resaltar de entre mi piel ¿Cómo era posible que mi mejor amiga de mi infancia se haya convertido en... esto?- debería de aprender de David, no se compromete y a cambio le ofrezco mucha satisfacción -dijo refiriéndose a quien ahora conocía como David mientras pasaba suave y lentamente su mano por su abdomen- ahora si no te molesta ¿puedes cerrar la puerta cuando salgas?
incrédula dibujé en mi rostro la sonrisa más falsa que tenía y me crucé de brazos recargándome en el marco de la puerta.
-¿vas a irte o te nos unes? -estaba jugando conmigo, me estaba retando y no comprendo porque yo le desagradaba tanto. De reojo vi como David se movía incómodo en su lugar.-
-sal de aquí ahora, llévate las malditas sábanas y tus condones. No quiero nada en esta habitación. -ya no era mi mejor amiga, esa dulce niña había cambiado por completo y se había convertido en una promiscua mujer. aun que tenía la esperanza de que dentro de toda esa envoltura de prostituta sé que aún queda la Melanie que yo conozco. Si, tal vez muy en el fondo.-
-¿me estás echando? -su rostro desencajado me recordaba a mi expresión hace unos segundos.-
-te doy 2 minutos y quiero verte fuera de aquí.
-yo organicé esta fiesta y aquí me quedo.
-no tendrás problema de organizarla en otro lado supongo.
-tu hermano me dio permiso de... -rápidamente la interrumpí.
-¿de que? ¿de acostarte con este tipo en su cama? -David me miró por unos segundos y si no fuera por lo que estaba pasando habría jurado que en sus ojos se veía desilusión.-
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unhapordade
Novela JuvenilElena una joven de 17 años descubre que su padre le es infiel a su familia desde hace varios años sin que nadie se diera cuenta. En un intento de arreglar todo ocurre un problema y sale a la luz un secreto del que Elena hubiese estado mejor sin sabe...
