La tarde está lluviosa y cris. Miro por la ventana escuchando caer cada gota sobre el techo procando ese sonido suave y bonito. Mientras veo como esa chica de pelo negro, botas marrones claras y abrigo color verde intentando taparse con el paraguas.
Le miro y me entran ganas de Gritarle: no seas tonta, no huyas de uno de los mejores placeres de la vida. Pero me contengo y me digo para mí misma lo estúpida que es mientras se aleja.
Mientras escucho claro de Luna, miro mi mirada reflejada en la ventana y recuerdo la frase de mi libro favorito que dijo la preciosa Jingqiu.
"Una vez la cicatriz está curada, olvidas el dolor." Sí. Preciosa es como me la imagino, una chica de pelo corto medio marrón, piel suave, ojos medianos color marrón también, pestañas cortas pero bastante negras, labios pequeños, Lista, tímida y muy trabajadora que se enamoró de mayor tercero. Un caballero opuesto, culto de caracter peculiar y alma poética. Obio, ¿Quién no se enamoraría de un hombre así?
"Enamorar" que palabra tan corta para un sentimento tan grande.
Pero yo aún no sé que tan grande puede llegar a ser, porque ¿Querer es lo mismo que enamorarse? No. Pero,
desde que se fue mi corazón late pero no vivo.
En mi mirada, veo un vacio. Mi alma está oscura y dolida.
Mi pequeño corazón solo guarda rencor. Pero, ¿rencor hacía a él o hacía a mí?
No lo sé. A lo mejor hacía a mí por recordar cada vez que sus manos acariciaba mi piel, por cada vez que se quedaba dormido y, yo le tocaba el pelo mirandole y pregunatandome ¿Qué hago en su cama? ¿Qué hago en sus brazos? ¡¿Qué hago aquí si no me quiere y nunca me va querer?! ¡¿Qué espero de él?!, por cada vez que me echaba sobre él y me quedaba dormida lentamente mientras escuchaba los latidos de su corazón, por mientras dormía hacía ese ruido con los dientes que me encanta, por cada de cinco noches, cuantro echo de menos dormi junto a él.
Por haberme acostumbrado a su olor, sencillamente a él.
Por haberme acostumbado a los viernes que le esperaba con emoción. No sabía el porque de esa "emoción", solo sé que la sentía..pero ahora solo tristeza y desconsuelo.
O, a Él. Por venir, desatar mis demonios; no poder con ellos e irse. Irse a ser feliz sin mí.
Por ser ese libro que quiero leer una y otra vez, y cuando darme cuenta que estoy llegando al final volver al principio para no acabar nunca.
Por hacer de mí un recuerdo olvidado como si nada hubiera pasado. Por venir cuando no quería y no quedarse cuando quiero.
Pero, mientras los pedazos de mí siguen esparcidos en mi interior por él; le admiro, le aplaudo, le escribo y puede que le quiera. Pero mi corazón es frío y siempre fue frío.
Nunca le daré el placer en cierto modo, de ser dueño de un trozo de mi corazón roto. Nunca dio motivos para serlo y cuando alguien se toma un trozo de nosotros y lo deja más roto de lo que estaba por así decir, es porque tuvo el valor suficiente para cambiar algo y la cobadía insuficiente de no reconstruir ese "algo". Y nunca tuvo ni valor ni cobardía en cambiar algo de mí.
Y yo ya estaba rota antes de él.
Solo él vino y se fue.
Mi sagre sigue caliente, mi corazón roto y frío. Porque nunca fue dulce y delicado para él.
Le quise hacer feliz y aun le quiero hacer feliz sin darme cuenta.
En que el tiempo pase, solo será una página que se volverá en Blanco.
Porque es algo que quiero, no parte de mí y algo que no es parte de nosotros nunca se queda para siempre.
El día de mañana me mirara con nostalgía de una historia que nunca empezó y yo le miraré como un olvido que se acabo.
Le quiero de lejos y le olvidaré de cerca.
Eso es lo bueno de los que tenemos el alma dolida. Cuando queremos, lo hacemos de verdad y cuando olvidamos, lo hacemos para siempre.
Y sobre todo cuando eres demaciado grande para alguien tan pequeño.
Rafaela.
YOU ARE READING
Corazón Tóxico.
Short StoryMi mundo fue demaciado grande para alguien tan pequeño. Aspiraba su olor, lo gravaba en mi mente como cada nota de esa canción que suena los domingos.
